La banca y el fintech: ¿conflicto o colaboración?

España ya cuenta con más de 280 startups tecnológica-financieras (fintech). Desde empresas de inversión, asesoramiento financiero, plataformas de trading, infraestructura financiera, pagos, factoring y descuento de pagarés; hasta crowdfunding, inmobiliaria o bitcoin.

Las fintech están creciendo en la península de forma exponencial. El último World Fintech Report, de Capgemini afirma que España es la quinta nación de Europa en la que más se utilizan estos servicios financieros. Del 2016 al 2017 ha crecido un 300% en volumen de negocio.

Dicho esto, la banca sigue siendo la número uno en financiación para empresas – buscan innovar, aproximarse más a la tecnología y ofrecer servicios más ágiles para competir con este nuevo tipo de empresas. Y hablo de competir porque numerosas fintech se enfrentan a los monstruos bancarios compitiendo en precio, servicio y producto, pero carecen de confianza y experiencia.

Aun así la banca deberá adaptarse a las nuevas tendencias del sector financiero si quiere seguir a flote. Cada vez existe más gente que exige un servicio rápido, sencillo y que pueda hacer sin moverse de la silla.

Tanto bancos como fintech se enfrentan a retos que, hasta hace unos años, no se tenían en cuenta.

Retos para la banca

Número de oficinas bancarias en el país. Los bancos deben estar preparadas para seguir cerrando oficinas locales ya que a la gente no le gusta ir al banco y, menos, si no tienen necesidad de hacerlo.

Adaptarse a la generación millennial y siguientes. La fidelidad de marca, elemento clave para entidades bancarias, es un concepto cada vez menos importante en la mentalidad de la generación X. Buscan agilidad y precios competitivos.

Crear una ambiente basado en las necesidades del cliente y la innovación de producto y no en la aversión del riesgo.

Aprovechar el Big Data para vender más. No podrán aprovechar bien los datos que tienen sin tener la tecnología suficiente para hacerlo.

Ver a las fintech como aliadas y no como amenazas.

En síntesis: “adaptarse o morir”. Realmente, este concepto se puede extrapolar a la mayoría de empresas y en la mayoría de sectores; pero en el sector financiero es donde se necesita más.

Retos para las fintech

Confianza. Es extremadamente difícil conseguir la confianza de los usuarios y sobre todo cuando las grandes entidades tradicionales tienen tantos años de ventaja.

Regulación. La regulación de las fintech está en constante cambio y reforma dados los riesgos asociados a los productos financieros.

Las que son demasiado pequeñas, lentas o que explotan sus recursos solo en publicidad, no llegarán

Tecnología. Sin una base tecnológica fuerte (que es la ventaja competitiva de las fintech), no se diferenciarán.

Recursos bancarios. Desde el auge de las fintech, los bancos están invirtiendo muchos recursos en innovación y tecnología para mantener su posición.

Por otro lado existe la amenaza del gigante GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple) que también se están adentrando en el mundo tecnológico financiero pero, a diferencia de las fintech, con recursos casi infinitos y tecnología establecida.

En el largo plazo, la mayoría de fintech y entidades tradicionales deberán trabajar juntas con el objetivo de ofrecer el mejor servicio a sus clientes. La tradición, experiencia y confianza de los bancos unida a la tecnología y producto de las fintech puede ser revolucionario.

Marc Antoni Macià, Co-fundador y jefe de operaciones de NoviCap, plataforma fintech especializada en el descuento de facturas y pagarés

 

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