Sylvia Calvo BCN es una firma de moda ecológica y ética que se fundó con el nombre de la diseñadora a mediados de 2015 en Barcelona. La sostenibilidad forma parte del diseño, por lo que emplean procesos de producción totalmente artesanales y materiales ecológicos, tanto orgánicos como reciclados, con un impacto mínimo sobre el medio ambiente. De este modo, cada pieza obtiene un estilo único y distintivo.

Sylvia Calvo nació en Barcelona y creció en el barrio de la Barceloneta. A pesar de que se formó en filología inglesa en la Universidad de Barcelona y cuenta con un MBA de marketing cursado en los Estados Unidos, desde pequeña se interesó por el mundo de la confección y del patronaje.

¿Cómo surgió la idea de crear tu propia marca? 

Todo comenzó cuando asistí a una conferencia sobre moda sostenible. Me quedé impactada porque descubrí que, como la mayoría de la sociedad, ignoraba los graves impactos sociales y medioambientales de la industria textil, que es la segunda industria que más poluciones genera del planeta, después de la del petróleo. Además de la explotación laboral en países como China o India.

Fue entonces cuando decidí que esto se tenía que cambiar y yo quería poner mi grano de arena para revertir estos impactos tan negativos y nocivos para nuestro entorno y nuestra sociedad.

Empecé a estudiar y leer sobre este tema y en el año 2013, en una sesión de networking sobre moda sostenible, coincidí con más personas que querían impulsar la ecofashion. Esto dio lugar a la Asociación de Moda Sostenible de Barcelona, de la que soy cofundadora.

La ciudad de Barcelona es conocida en todo el mundo. ¿Consideras que la marca Barcelona es garantía de éxito? ¿Por qué motivo forma parte del nombre de tu marca y de tus diseños?

No creo que la marca BCN sea garantía de éxito. Es un distintivo que me caracteriza mucho. Yo nací y crecí en la ciudad; llevo Barcelona en mi ADN. Es una ciudad que me inspira. Quiero que mi trabajo local pueda tener un impacto económico en el territorio en términos de producción y diseño y con la vista puesta en el mercado internacional.

¿Cómo das a conocer tu ropa? 

A través de las redes sociales y participando en diferentes ferias y eventos. Por ejemplo, mi nueva colección se presentó en la 4.ª Semana Global de la Moda Sostenible de Budapest, después de hacerlo en Barcelona y en la Eco Fashion Week de Australia.

La firma también ha estado presente en The Circular Project MOMAD 2019, la feria internacional de la moda, que tuvo lugar en Madrid en febrero de 2019. Además, doy charlas sobre moda circular y nuevos modelos de negocio, algo que también contribuye a dar a conocer mis diseños.

Háblanos de tu nueva colección…

Se llama “Barcelona, te quiero”. Esta colección se inspira e incorpora elementos tradicionales de la ciudad de Barcelona con el objetivo de acercar al mundo parte de la cultura catalana y mediterránea: tradiciones como los castellers, sabores típicos de la región del cava, etc. Para diseñarla he contado con las colaboraciones de la reconocida pintora Esther Ramos, la artista Rosa López y la marca de moda sostenible Grape Menswear.

¿Qué personas hacen posible tu marca de ropa?

Empecé este proyecto yo sola y con pocos recursos. Poco a poco la marca ha crecido y ahora mismo me ayudan un par de personas. También he tenido estudiantes en prácticas, una experiencia maravillosa. Todavía somos una empresa pequeña, pero en el mundo de la moda circular ya nos empiezan a conocer.

¿Qué crees que diferencia la firma Sylvia Calvo BCN de la competencia?

Trabajamos con material de desecho, con sacos de café. Esto no lo hace casi nadie. Nosotros damos una nueva utilidad a los sacos, les damos una nueva vida para transformarlos en ropa de alta calidad.

¿Cuáles son los retos de futuro de la marca?

Incorporar nuevos materiales de desecho que se puedan combinar bien y tener más presencia internacional. En definitiva, queremos crecer localmente para aportar oportunidades de trabajo y riqueza al territorio.

Por otro lado, quiero seguir dando a conocer la moda sostenible para abrir las mentes de nuestra sociedad, que debe entender este cambio de una economía lineal a una economía circular. Quiero concienciar a la gente de que la ropa que nos ponemos no debe tener impactos negativos en la sociedad y en nuestro planeta.