Vivimos momentos de extraordinaria complejidad, no menor en lo social y político que en lo económico, que la pequeña y mediana empresa catalana en general, y el colectivo de start-ups en particular, está viviendo con especial preocupación e incertidumbre.

El objetivo de las líneas que siguen no es otro que poder compartir, desde esta privilegiada tribuna que me brinda PIMEC, las líneas de actuación que desde ENISA estamos impulsando a favor de estos colectivos, en la confianza de que poco a poco se irá recuperando la normalidad para que las empresas vuelvan a encontrar el entorno de tranquilidad y seguridad que necesitan para seguir construyendo un tejido productivo y un ecosistema emprendedor dinámicos, modernos, abiertos y competitivos.

El papel de las pymes y las start-ups en la economía catalana

Por todos es bien conocido el papel que las pymes y las start-ups desempeñan en la economía de Cataluña

Las pymes, por su aportación al PIB y por su peso en el tejido empresarial y en la ocupación de la comunidad, similares por otra parte a las del conjunto de la economía española.

Las start-ups,  por su capacidad de acelerar la innovación en sentido amplio, considerando no sólo aspectos tecnológicos o mejoras en los productos, sino ofreciendo nuevos planteamientos y nuevas soluciones en las cadenas de valor y en los mismos modelos de negocio. Y, fruto de ello, por su contribución a la modernización y revitalización de sectores económicos tradicionales; a la generación de nuevos empleos de calidad; y a la captación de capital extranjero procedente de inversores internacionales que, de forma creciente, están fijando su atención en el dinámico ecosistema emprendedor español.

Todas ellas, pymes y start-ups, deben hacer frente a uno de los rasgos más definitorios de nuestra economía: el elevado peso de la financiación bancaria. Un hecho que, en sí mismo, no tiene por qué suponer una dificultad en condiciones económicas de normalidad, pero que se convierte en un grave lastre en momentos de crisis y escasez de crédito, como ha quedado patente en el pasado reciente.

Conviene por lo tanto, y así se ha reconocido desde las distintas administraciones, potenciar las vías de financiación alternativas a la bancaria (tanto públicas como privadas), ya que la capacidad de crecimiento de toda economía depende, en última instancia, de poder contar con un sector financiero desarrollado, competitivo, especializado y diversificado.

ENISA aparece así como un instrumento del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para la financiación a pymes y emprendedores a través de la figura del préstamo participativo. Un instrumento en el que ENISA se ha especializado a lo largo de estos últimos años, y en el que es líder en su concesión, tanto por el número de operaciones, más de 5.200 préstamos, como por el volumen de financiación, más de 830 millones de euros desembolsados. A través de sus diferentes líneas, ENISA acompaña a las empresas durante todas sus etapas de desarrollo desde la fase de creación (Línea Jóvenes Emprendedores y Línea Emprendedores) hasta las de crecimiento y consolidación (Línea de Crecimiento), mediante préstamos entre 25.000€ y 1.500.000€, y sin más avales y garantías que las del propio proyecto empresarial

 LÍNEA JÓVENES EMPRENDEDORES  LÍNEA EMPRENDEDORES   LÍNEA CRECIMIENTO
De 25.000 € a 75.000 € De 25.0000 € a 300.000 € De 25.000 € a 1.500.000 €
Dirigida a financiar a pymes de reciente constitución (menos de dos años), creadas por emprendedores de hasta 40 años.

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Dirigida a apoyar financieramente a pymes de reciente constitución (menos de dos años), promovidas por emprendedores sin límite de edad.

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Dirigida a financiar proyectos empresariales en fase de crecimiento, enfocados a una mejora competitiva; expansión, avances tecnológicos…

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Cataluña ha sido, y seguirá siendo, una de las principales destinatarias de esta financiación. De hecho, la comunidad ocupa en la actualidad la primera posición en el ranking nacional por volumen de inversión recibida, con un peso que representa cerca del 30% del total de la cartera de ENISA.

El año pasado, las empresas de Cataluña representaron más de un tercio de los 808 préstamos aprobados, por un importe cercano a los 30M€, y en el año en curso este peso se va a ver superado ya que, hasta el momento, los préstamos pre-aprobados a las pymes y start-ups catalanas representan ya el 36% del total de préstamos aprobados.

Estas cifras de ENISA en Cataluña han sido posibles, y así hay que reconocerlo, por la extraordinaria colaboración existente entre las distintas instituciones, públicas y privadas, de apoyo a la pyme y al emprendimiento. Con Acció, Barcelona Activa, el Instituto Catalán de Finanzas y la propia PIMEC venimos organizando y participando en un número muy importante de actividades (más de treinta sólo en lo que va de año), en las que hemos podido dar a conocer, de forma conjunta, nuestras respectivas propuestas de valor para las pymes y start-ups del ecosistema.

Entre todos hemos sido capaces, así, de crear una red de apoyos complementarios, de la que cada vez más empresas de Cataluña se están beneficiando. Nuestro objetivo no es otro que seguir transitando por esta senda de la colaboración que tan buenos resultados ha arrojado hasta el momento, haciendo bueno así, una vez más, el conocido proverbio que dice que si se quiere ir rápido hay que caminar solo, pero si quiere llegar lejos es mejor viajar acompañado.

Bruno Fernández Scrimieri, Consejero Delegado Enisa, Impulso financiero a la pyme