Mediante el contrato de fianza (abajo) se obliga el fiador a pagar o cumplir frente al acreedor, cuando no cumple su obligación de pago al deudor principal.

De modo que no sólo el acreedor tiene acción contra su deudor principal sino que puede solicitar el pago de lo de debido al fiador, protegiendo su derecho de crédito mediante esta garantía de carácter personal.

El contrato de fianza

El contrato de fianza se puede otorgar a cualquier momento de una relación comercial mediante documento privado y, en el mismo, se puede indicar que se garantizan las deudas futuros que se puedan generar a lo largo de la relación comercial, aunque el importe de estos créditos no sea aún conocido.

Para que el fiador responda frente al acreedor de manera más efectiva es conveniente determinar, en lo relacionado contrato, que la fianza se constituye de manera solidaria, pudiendo así el acreedor ir indistintamente contra los bienes del deudor principal o del fiador; e ilimitada, para poder reclamar al fiador no sólo la deuda principal, sino también todos sus accesorios, incluso los gastos de un posible juicio.

La obligación del fiador a pagar no se extinguirá hasta que finalice la del deudor principal, teniendo el acreedor garantizado el cobro de sus créditos de una manera ágil y sencilla.