“Innovar no es solo invertir en tecnología punta, es encontrar nuevas formas de aportar soluciones”

Fitter Health es una empresa de salud integral con sede en Sant Cugat del Vallès que combina un modelo presencial centrado en el acompañamiento individualizado con una plataforma digital propia para el entrenamiento, la nutrición y la rehabilitación. Su método se basa en evidencia científica y en una mirada holística de la salud, integrando entrenamiento funcional, planificación alimentaria saludable y fisioterapia en un mismo enfoque personalizado.

En esta entrevista hablamos con la Beth Iriarte sobre el proyecto, su crecimiento empresarial, el valor diferencial en el sector de la salud y el fitness y qué retos tienen para 2026.

¿Cómo nació el proyecto de Fitter?

Situo el inicio del proyecto en septiembre de 2023. Mi socio actual, el Gerard Planagumà, ya era autónomo, pero quiso dar un paso más y seguir creciendo. En el modelo inicial no disponíamos de un centro físico: alquilábamos espacios para hacer entrenamientos y sesiones individualizadas, y contábamos con una aplicación móvil que nos permitía tener una parte del negocio digitalizada. En ese momento ya teníamos una treintena de usuarios recurrentes y decidimos buscar un local que nos diera estabilidad y nos permitiera impulsar el Método Fitter.

Posteriormente, para sostener el crecimiento, nos planteamos dos opciones: abrir otro centro físico o profesionalizar aún más la parte digital. Finalmente, nos vamos a decantar por esta segunda vía.

¿Cómo habéis gestionado este crecimiento en un periodo de tiempo tan corto y qué limitaciones habéis tenido?

Lo hemos gestionado compartiéndolo. Nos gusta escuchar y nos sentimos cómodos explicando nuestra historia y también nuestros miedos. El networking nos ha ayudado mucho: nos hemos abierto a darnos a conocer y a incorporar otras perspectivas.

En cuanto a las limitaciones, el reto principal es la financiación. En una pyme, una decisión aparentemente “absurda”, como tener que comprar maquinaria, puede suponer que haya meses en los que no te lo puedas permitir. Necesitamos disponer de suficiente liquidez para mantenernos y, al mismo tiempo, explorar vías de financiación más allá de abrirnos a inversores. En Fitter buscamos stakeholders que crean en el proyecto y nos puedan apoyar, tanto en el ámbito público como en el privado.

¿Vuestro modelo híbrido puede ser un referente para otras pymes que quieran innovar?

Yo creo que sí. A nivel social ya lo han hecho las tiendas tradicionales, que han apostado por el comercio digital. ¿Por qué no aplicarlo también a un centro de fisioterapia? Lo que cambia es la manera de presentarlo.

Tener un centro nos permite estar muy cerca de los usuarios y establecer relaciones cercanas. Recibimos mucho feedback, y acostumbra a ser constructivo. Esto nos ha dado la oportunidad de hacer cosas diferentes, centradas en sus necesidades, y de modificar aquello que no funciona.

Además, nos sentimos orgullosos de haber nacido en Sant Cugat. Mantener y cuidar nuestros orígenes es una manera de devolver a la ciudad lo que nos ha dado y, al mismo tiempo, de poner en el mapa otros municipios más allá de las grandes capitales.

A menudo se asocia la innovación a grandes inversiones o multinacionales. ¿Qué diríais a las pymes que piensan que innovar no está a su alcance?

Hay un cierto sesgo que nos hace pensar que innovar es solo invertir en tecnología punta. Pero innovar es hacer las cosas de manera diferente y encontrar nuevas formas de aportar soluciones desde otro punto de vista.

Vivimos una “burbuja” de apps de salud y fitness. ¿Qué os diferencia de esta tendencia?

Uno de nuestros principales diferenciales es que todo lo que hacemos y comunicamos tiene evidencia científica, y eso no es tan habitual como parece. En muchas aplicaciones hay contenido, pero a menudo no se conoce su origen. Nosotros hacemos mucha pedagogía para que el usuario pueda distinguir qué tiene valor y qué no.

Además, ofrecemos un servicio de acompañamiento a través de un coach en salud que hace el seguimiento de la persona usuaria y evalúa los resultados.

Defendí que la tecnología debe añadir rigor y no sustituirlo. ¿Cómo se traduce esto en el día a día del producto?

Defendemos el concepto de inteligencia artificial supervisada. La IA nos ayuda en el día a día y nos aporta valor, pero en nuestro modelo siempre hay una persona que valida con rigor y supervisa que todo lo que se hace sea correcto. En el sector de la salud, la IA no puede actuar de manera autónoma: es imprescindible este acompañamiento personal.

¿Cuáles son los principales retos que tenéis este 2026?

Este año estará marcado por el lanzamiento de una nueva versión de la aplicación, a la que iremos integrando nuevas funcionalidades. Haremos demostraciones con los usuarios, porque siempre intentamos incluirlos en el desarrollo del producto y recoger su opinión sobre lo que ofreceremos.

El segundo gran reto es conseguir financiación, de una manera u otra. Tenemos varias vías abiertas y confiamos en que alguna prospere. También queremos seguir rodeándonos de personas que nos puedan orientar y guiar.

De aquí a cinco años, Fitter será un centro de salud con una app o una tecnológica global que nació en un centro de salud?

Nuestra visión es seguir siendo un modelo híbrido. Creemos que un único centro no es suficiente, pero si abrimos más, deben mantener la misma filosofía que la actual. Queremos que el modelo digital y el físico sean simbióticos y se alimenten mutuamente: generar conocimiento desde el ámbito presencial que nos permita escalar en el entorno digital.

Natalia Guerrero, departamento de comunicación de Pimec

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*

Previous Story

La exposición al gas radón: un nuevo reto de salud laboral para las pymes

Latest from Panorama