La Generalitat de Catalunya firmó el pasado mes de julio el Pacto Nacional para la Industria , con los agentes económicos y sociales de Catalunya. PIMEC participó en la Mesa y los seis grupos de trabajo constituidos para el Pacto que se ha cerrado con la definición de 116 actuaciones, consensuadas y adaptadas a los retos que presenta la transformación del modelo industrial catalán.

De entre estas 116 actuaciones, el Pacto ha puesto especial énfasis en la necesidad de que esta transformación vaya acompañada de una fuerza de trabajo productiva , preparada y formada por afrontar los cambios y retos de futuro la industria .

Como resultado del pacto, se han acordado actuaciones en 6 ámbitos

  •  Competitividad y empleo industrial
  • Dimensión empresarial y financiación
  • Industria 4.0 y digitalización
  • Infraestructuras y energía
  • Sostenibilidad y economía circular
  • Formación

Este último ámbito, que hace hincapié en la importancia de la formación y el aprendizaje a lo largo de la vida de las personas , recoge un total de 22 actuaciones agrupadas en cuatro líneas, y un presupuesto de casi 700 millones de euros hasta 2020.

Este presupuesto representa el 38% respecto del total de presupuesto previsto en el Pacto, lo que demuestra una clara apuesta para el impulso de la formación y la calificación en la industria, teniendo en cuenta no sólo los cambios tecnológicos y la necesidad de formar a las personas para alcanzar las competencias digitales para alcanzarlos; sino también la importancia que tiene para la competitividad de las empresas la innovación, y la certeza de que ésta se encuentra en el capital humano, por lo que se hace imprescindible que las personas dispongan de un nivel de cualificación adecuado.

Otros factores que han condicionado las actuaciones definidas en el Pacto en el ámbito de la formación, tienen que ver con el nivel de calificación de Catalunya, cuestión ya comentada en artículos anteriores (ver el nivel de calificación que necesita el mercado de trabajo ), que pone en evidencia los desajustes entre éste y lo que demanda el mercado de trabajo.

En este sentido, el Pacto recoge actuaciones relacionadas con la mejora de los sistemas de información y orientación actual, y apuesta por un nuevo modelo de orientación para todas las etapas del sistema educativo que prevé, entre otros, la participación de los agentes sociales y las empresas; y abrir espacios más consolidados de colaboración con éstas, en línea a disponer de una oferta formativa más flexible y ajustada a las necesidades de las empresas .

El Pacto también pretende dar un mayor impulso a la FP, a fin de consolidar los lazos y la complicidad entre escuela y empresa, mejorando el ajuste de la calificación en el mercado de trabajo, a través de iniciativas como la FP Dual . En este marco, destaca la incorporación al Pacto del establecimiento de mecanismos de apoyo y elementos organizativos que faciliten y promuevan la participación de las micro y pequeñas empresas industriales en la FP dual .

Ante la constatación de que actualmente sólo un 10% de la población entre 25 y 64 años, participa en actividades de formación a lo largo de la vida; y que en su mayoría son personas con titulación universitaria, mientras que entre la población con un nivel de cualificación bajo, el nivel de participación es de sólo un 3,5%, el Pacto plantea también actuaciones que promuevan la formación continua, como instrumento relevante para adaptar los conocimientos y las habilidades profesionales a los cambios tecnológicos y los modelos de producción. Nos encontramos pues ante un Pacto Nacional para la Industria con una clara apuesta por el impulso de la formación y la calificación , en estrecha colaboración con el mundo empresarial , a fin de impulsar la competitividad de nuestro tejido industrial, y darle herramientas para ser capaz de planificar, aprovechar y afrontar los nuevos retos de futuro.