Estamos viviendo tiempos cambiantes, en los que el papel de la mujer debe alcanzar una igualdad real en todos los ámbitos de la sociedad. Las mujeres empresarias tenemos una obligación moral: la de ser el detonante impulsor para que la sociedad acoja estos cambios, de manera sistemática, potenciando el apoyo empresarial a las mujeres.

Con motivo de las próximas elecciones a las Cámaras de Comercio, como vicepresidenta de la comisión Mujer y Empresa de PIMEC, quiero destacar que las pymes y autónomos, sin distinción, forman el 99,8% de las empresas españolas y representan el 65% del PIB, el 60% del VAB y ocupan a más del 70% de los trabajadores de Cataluña; por ello, es muy importante potenciar la mejora de la competitividad y el incremento de la internacionalización. Los cuatro ejes sobre los que considero fundamental trabajar son:

  • La innovación y la formación continua. Es por ello por lo que consideré importante cursar estudios sobre prevención de riesgos laborales, sistemas operativos y lenguajes de comunicación, materias de concursal, así como la licenciatura en economía y derecho, realizando con posterioridad el doctorado en tributación. Las empresas deben estar bien asesoradas en materia fiscal, laboral, mercantil, financiera y contable, con el fin de aplicar la legislación cambiante con el máximo rigor, para poder liquidar los tributos correspondientes de la manera más justa aplicando el principio de equidad.
  • La lucha por los derechos de los contribuyentes y, en particular, la defensa de pymes y autónomos, ante las administraciones correspondientes, en busca de un sistema fiscal basado en la equidad y en la justicia tributaria.
  • La situación jurídica y económica actual. Tertuliana en debates de radio y televisión. Colaboraciones en diversas publicaciones en prensa escrita, online y revistas de actualidad jurídica y económica. Ponente en diferentes foros sobre fiscalidad y empresa. Participación en mesas redondas sobre temas fiscales y tributarios, para explicar la situación en la que se encuentran nuestras empresas en su quehacer diario y mejorar la imagen de las mismas, pasando a ser fuentes de creación de empleo, innovación tecnológica y formación continuada de sus trabajadores.
  • La mejora de la inserción de la mujer autónoma profesional. Conciliación de la vida familiar y laboral. Implicación en la defensa de los derechos de la mujer trabajadora autónoma.

He sido profesora de Derecho Tributario de la Universidad Abat Oliba CEU (UAO CEU), y actualmente doy clases en Big data Jurist de derecho financiero y tributario, derecho mercantil, y derecho laboral. Considero que los alumnos son el futuro de nuestra sociedad y que deben poder realizar las prácticas curriculares en las empresas, con plenas garantías de profundizar en las materias estudiadas, con el fin de aplicar con el máximo rigor los conocimientos adquiridos. Me considero una trabajadora y luchadora incansable, como toda mujer profesional del siglo XXI, cuyas metas fundamentales serían:

  1. Una mayor flexibilidad laboral, más acorde con la actualidad, para poder conciliar la vida familiar y la laboral, tanto de los hombres como de las mujeres.
  2. Establecer unos sistemas de cuotas de obligado cumplimiento en los órganos de dirección de las empresas, contando como mínimo con el 40% de presencia femenina en los mismos. Todo ello, con el fin de garantizar la lucha contra el techo de cristal, y de que las mujeres puedan acceder a los puestos de gestión y control de las empresas, observando los países que han implantado este sistema con grandes resultados, como Noruega, Francia, Italia o Islandia.
  3. Exigir a la Unión Europea que instaure un sistema para impulsar la presencia de mujeres en cargos de dirección, creando líneas de financiación para organizaciones, instituciones o entidades privadas.
  4. Ayudar a las pymes y autónomos a conseguir una mayor presencia en internet. Para ello, deberán contar con una web corporativa atractiva y actualizada, para posicionar su empresa y productos en los buscadores mediante acciones de comercio electrónico.
  5. La investigación y desarrollo. Sigue siendo la principal asignatura pendiente de la pequeña y mediana empresa española, ya que más del 50% de las mismas no tienen en sus balances una partida destinada a la innovación. Además, en el 24% de las empresas la inversión realizada en I+D es inferior al 5% de su facturación, lo que refleja claramente la falta de visión a largo plazo y su poco interés por la tecnología. Es por ello que se deberían hacer políticas de potenciación de esa inversión en tecnología, puntal del crecimiento empresarial.
  6. Un incremento de la financiación en pymes. Para mejorar esta situación, las instituciones y entidades bancarias deben hacer un esfuerzo para ofrecerles líneas y préstamos.
  7. Y por último, la lucha contra los posibles problemas fiscales derivados de la falta de controles administrativos dentro de las empresas y las altas cargas impositivas. Todo ello encaminado a conseguir una planificación fiscal eficaz, y una disminución de la carga tributaria que actualmente soportan pymes y autónomos.

Lo anteriormente mencionado debe realizarse al amparo y protección del sistema de la red de Cámaras de Comercio para fomentar la competitividad e internacionalización de la empresa española.

María José Tarancón
Abogada, economista, Doctora en Derecho y vicepresidenta de la Comisión Mujer y Empresa de PIMEC.