{"id":27667,"date":"2022-11-25T11:36:06","date_gmt":"2022-11-25T09:36:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pimealdia.org\/?p=27667"},"modified":"2022-11-25T11:47:05","modified_gmt":"2022-11-25T09:47:05","slug":"merecemos-un-mundo-sin-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/merecemos-un-mundo-sin-violencia\/","title":{"rendered":"Merecemos un mundo sin violencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cSi hay un mensaje que se recordar\u00e1 de esta conferencia, que sea que los derechos humanos son derechos de las mujeres y que los derechos de las mujeres son derechos humanos, de una vez por todas.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Hillary Clinton, Primera Dama de los EE.UU. &#8211; 4\u00aa Conferencia de la Mujer en Pek\u00edn. 1995<\/p>\n<p>Imposible no tener, hoy, en mente, las im\u00e1genes de las mujeres desplazadas por la guerra en Ucrania, de las asesinadas por no cubrirse la cabeza en Ir\u00e1n o de las completamente apartadas de la vida p\u00fablica en Afganist\u00e1n; imposible, tambi\u00e9n, no recordar que la cifra de mujeres asesinadas por la violencia de g\u00e9nero en Espa\u00f1a es de 38 en 2022 y de 1.168 desde que en 2003 se empezaron a recopilar datos; imposible, a su vez, no saber de las m\u00faltiples formas que adquiere este tipo de violencia: f\u00edsica, verbal, psicol\u00f3gica, econ\u00f3mica, obst\u00e9trica, sexual, vicaria, digital, institucional, estructural\u2026<\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres ha aumentado por efecto de la pandemia: la sufren, seg\u00fan datos de ONU Mujeres, una de cada tres mujeres a nivel mundial.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Por su parte, los derechos de las mujeres est\u00e1n en claro retroceso en este momento de crisis interseccionales, con un claro aumento de la violencia y los ataques contra activistas por los derechos de las mujeres y una dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la financiaci\u00f3n para las organizaciones de mujeres en pa\u00edses en conflicto, seg\u00fan el informe del secretario general de Naciones Unidas en el Consejo de Seguridad del pasado mes de octubre.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Ante estos datos, es necesaria una acci\u00f3n coordinada en frentes muy diversos:<\/p>\n<p>Hay que impulsar los liderazgos femeninos y colocar a las mujeres en el centro de las respuestas pol\u00edticas a las diferentes crisis que vivimos (medioambiental, econ\u00f3mica, social, b\u00e9lica&#8230;) y en el centro de los procesos de paz, garantizando, as\u00ed, que estas respuestas y estos procesos incorporen las voces, necesidades y derechos de las mujeres.<\/p>\n<p>Asimismo, es necesario asignar m\u00e1s recursos para combatir la violencia contra las mujeres y las ni\u00f1as, incluyendo la prevenci\u00f3n, la asistencia a las mujeres que sufren violencia y alcanzando el largo plazo para sostener estas acciones en el tiempo.<\/p>\n<p>Hay que garantizar la recopilaci\u00f3n de datos desagregados por sexo para medir los efectos de las crisis y la violencia sobre las mujeres y, de este modo, poder adecuar mejor la planificaci\u00f3n de las respuestas.<\/p>\n<p>Debemos tomar conciencia de aquello que las mujeres pusieron encima de la mesa en la 4\u00aa Conferencia de la Mujer en Pek\u00edn, hace ya m\u00e1s de 25 a\u00f1os: que los derechos de las mujeres son derechos humanos y que los derechos humanos son derechos de las mujeres. Y si la violencia es el peor atentado contra los derechos humanos, debemos poner nuestros mejores esfuerzos en erradicarla en todas sus formas, porque sus consecuencias son siempre devastadoras y a largo plazo para quienes las sufren.<\/p>\n<p>Todas las personas merecemos vivir en un mundo en paz donde desarrollarnos y ejercer con plenitud nuestros derechos civiles, pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales: solo as\u00ed podremos hacer frente a todos los retos que tenemos por delante.<\/p>\n<p>Maria Teixidor Jufresa<\/p>\n<p>Presidenta de la Comisi\u00f3n Mujer y Empresa de PIMEC<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/data.unwomen.org\/sites\/default\/files\/documents\/Publications\/Measuring-shadow-pandemic-SP.pdf\">https:\/\/data.unwomen.org\/sites\/default\/files\/documents\/Publications\/Measuring-shadow-pandemic-SP.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <a href=\"https:\/\/documents-dds-ny.un.org\/doc\/UNDOC\/GEN\/N22\/614\/86\/PDF\/N2261486.pdf?OpenElement\">https:\/\/documents-dds-ny.un.org\/doc\/UNDOC\/GEN\/N22\/614\/86\/PDF\/N2261486.pdf?OpenElement<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSi hay un mensaje que se recordar\u00e1 de esta conferencia, que sea que los derechos humanos son derechos de las mujeres y que los derechos de las mujeres son derechos humanos, de una vez por todas.\u201d Hillary Clinton, Primera Dama de los EE.UU. &#8211; 4\u00aa Conferencia de la Mujer en Pek\u00edn. 1995 Imposible no tener, hoy, en mente, las im\u00e1genes de las mujeres desplazadas por la guerra en Ucrania, de las asesinadas por no cubrirse la cabeza en Ir\u00e1n o de las completamente apartadas de la vida p\u00fablica en Afganist\u00e1n; imposible, tambi\u00e9n, no recordar que la cifra de mujeres asesinadas<\/p>\n","protected":false},"author":163,"featured_media":27660,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[770],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27667"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/163"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27667"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27667\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27674,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27667\/revisions\/27674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27660"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pimealdia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}