Ante la reciente celebración del Consejo de Competitividad de la Unión Europea, en el que se ha acordado una nueva categoría empresarial, las small-mid caps, a propuesta de la Comisión Europea, queremos insistir que no solo estamos hablando de una cuestión técnica, sino de prioridades políticas y económicas.
Las pequeñas y medianas empresas europeas son el corazón del mercado único, puesto que representan el 99,8% del tejido productivo de la UE y por su aportación innegable en la creación de ocupación y de riqueza. No es de sentido común que, siendo el motor de la economía, su marco normativo sea tan complejo y fragmentado. Por este motivo, damos la bienvenida a las iniciativas de simplificación, Ómnibus, que está publicando la Comisión Europea este año.
Es importante que las micro, pequeñas y medianas empresas, así como los profesionales autónomos, tengan acceso a ayudas, a simplificaciones administrativas y -en definitiva- a medidas específicas adaptadas a su tamaño y que contribuyan a agilizar su día a día.
Por eso, con la Ómnibus I, que armoniza las directivas sobre diligencia debida e información sostenible de las empresas, y la Ómnibus II, que simplifica el programa de inversiones Invest EU y aumenta los fondos del SME Window dirigidos a las pymes, creemos que la Comisión tiene la oportunidad de poner fin a esta disfunción.
Ahora bien, la nueva definición de las small mid-caps y las propuestas de simplificación dirigidas a estas empresas de hasta 750 trabajadores y con una facturación de hasta 150 millones, nos lleva a reclamar tanto desde Pimec Europa como desde SME United que esta nueva categoría de empresas no vaya en detrimento de las más pequeñas.
Hace falta que la legislación se piense primero para las pymes, como hace tiempo venimos insistiendo desde Pimec y SME United, y hacen falta herramientas digitales como una plataforma única en toda la UE que facilite la actividad a las empresas y sus interacciones con las administraciones públicas, y que sirvan en todos los países de la UE. La propuesta del SME Passport es un buen intento en esta dirección, pero hay que ir más allá.
Queremos una Europa que armonice normas, que simplifique procedimientos y que elimine las barreras invisibles que dificultan operar entre estados miembros. Una Europa donde las pymes podamos competir en igualdad de condiciones y acceder a personal cualificado, a la financiación, a la contratación pública y a cobrar sus facturas en los plazos que fija la ley.
En conclusión, la nueva definición de small-mid caps demuestra que la Comisión tiene interés en ayudar a este tipo de empresas, en el contexto de relanzar la competitividad de Europa. Objetivo respetable, pero que desde Pimec Europa, junto con SME United, velaremos para que las pymes estén en el centro de las numerosas estrategias europeas y no pasen a un segundo plano.
Rosa Solanes, representante permanente de Pimec en Bruselas

