“Los procesos administrativos pueden suponer hasta un 10% del tiempo total de una obra”

Josep Antoni Martínez y Zaplana, presidente del Gremio de la Construcción de Barcelona, reflexiona sobre la gestión de la burocracia, los retos del sector y la actuación ante la morosidad de la administración pública

¿Cómo nació el Gremio de la Construcción y cuáles son sus objetivos actuales?

El Gremio de la Construcción tiene 800 años de historia y es uno de los más antiguos de Cataluña. Nació gracias a una concesión del Rey Pedro II el Católico, que permitió a los maestros de obras el derecho de reunión y elegir a sus representantes. Nos consideramos herederos de esta tradición.

Desde sus inicios, el Gremio ha tenido la misión de impulsar el sector de la construcción y la ciudad de Barcelona. En los últimos años, y teniendo en cuenta las circunstancias sociales y económicas actuales, se ha modernizado y consolidado como referente del sector.

Actualmente, tenemos como objetivos representar los intereses de las empresas del Gremio, apoyándolas con servicios e información relevante sobre el sector e impulsar la formación continua de los profesionales.

Durante los últimos años, el sector ha afrontado grandes cambios y momentos difíciles. ¿Cómo vivieron la crisis de 2008 y cómo valoran la evolución del sector hasta hoy?

La crisis de 2008 impactó fuertemente al sector, arrastrado por la especulación, el crédito fácil y la entrada de promotores sin experiencia. Cuando todo se hundió, solo los constructores profesionales resistieron.

Fue una etapa difícil, con falta de trabajo, problemas de tesorería y mucha incertidumbre. Aun así, el sector demostró una gran capacidad de resistencia.

De aquella experiencia aprendimos a actuar con más profesionalidad y prudencia. Hoy el sector planifica mejor, evita los errores del pasado y está más preparado para afrontar los retos futuros.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el sector de la construcción actualmente, y qué medidas están impulsando para captar nuevo talento y afrontar la demanda de profesionales cualificados?

Actualmente, nos enfrentamos a una grave falta de mano de obra cualificada, especialmente en el personal de obra. Además, aún pesa un estigma negativo sobre la construcción, vista a menudo como una opción residual para quien no puede estudiar, lo que dificulta la atracción de jóvenes y nuevo talento. Por ello, trabajamos para visibilizar y fomentar una visión positiva del sector, destacando que hoy el trabajo es más seguro y mecanizado. También es clave la lucha contra el intrusismo y la economía sumergida para garantizar la profesionalidad y calidad.

Para captar nuevo talento, colaboramos con entidades como la Fundación Laboral de la Construcción (FLC), que ofrece formación y programas de inserción, especialmente dirigidos a jóvenes y mujeres, ya que la presencia femenina en obra aún es baja. También trabajamos para reincorporar profesionales de entre 40 y 50 años que dejaron el sector durante la crisis, y cooperamos con instituciones educativas como el Instituto Escuela del Trabajo y la universidad para formar y reciclar profesionales. Además, las empresas aportan un 0,35% del coste laboral mensual a la FLC para impulsar la formación continua y especializada.

Igualmente, trabajamos para mejorar las condiciones de acceso al mercado laboral de personas extranjeras. Es urgente abordar el exceso de barreras administrativas que dificultan su incorporación.

¿Cómo gestionan el reto de la vivienda pública? ¿Creen que es viable alcanzar el objetivo de construir 50.000 viviendas hasta 2030, tal como ha prometido el Gobierno de la Generalitat?

Nuestra respuesta es clara: somos capaces de cualquier cosa siempre que haya suelo disponible y recursos económicos suficientes.

El objetivo de construir 50.000 viviendas es muy ambicioso, pero su viabilidad depende de varios factores clave: que haya recursos financieros, un trabajo coordinado y ágil por parte de la administración, y una gestión eficiente y decidida. Es imprescindible que todos rememos en la misma dirección para lograrlo.

Apostamos por la industrialización de la construcción, pero esto requiere una industria estable y planificación a largo plazo, lo cual es clave para el éxito de este proyecto.

¿Qué impacto tiene la burocracia en el desarrollo de los proyectos de construcción?

La burocracia es uno de los principales obstáculos que afectan la productividad. Los procesos administrativos pueden suponer hasta un 10% del tiempo total de una obra, tanto en el inicio como en la fase final. Por ejemplo, en un proyecto de 12 meses, esta burocracia excesiva puede suponer una pérdida de hasta 2 meses. Esta lentitud se ha agravado con el teletrabajo, lo que complica aún más la gestión y provoca retrasos importantes.

¿Cómo afecta el incremento de la inflación al sector?

El aumento de la inflación afecta al sector de la construcción incrementando los costes de materiales y de la mano de obra. Esto obliga a subir los precios finales de los servicios y las obras para poder mantener la viabilidad económica de los proyectos.

¿Cómo valoran la reducción de la jornada laboral?

Nuestro sector no puede oponerse a la reducción de la jornada laboral, ya que estamos de acuerdo con la conciliación entre la vida laboral y personal. Aun así, consideramos que es imprescindible disponer de una flexibilidad horaria que, actualmente, no tenemos. En particular, pedimos una flexibilización de las horas extras, ya que actualmente están limitadas a un máximo de 80 horas al año.

La normativa del sector está en constante evolución y a menudo se vuelve más compleja. ¿Cómo afecta esto a las empresas asociadas al Gremio?

La normativa en la construcción es muy extensa, pero el problema principal es su interpretabilidad. Las diferentes interpretaciones, especialmente en documentación y licencias, generan confusión e inseguridad jurídica para las empresas. Por ello, es fundamental que la normativa sea clara, unificada y fácil de cumplir, garantizando así la seguridad y el buen funcionamiento del sector.

¿Qué tendencias están marcando la construcción en Barcelona y dónde creen que el sector puede aportar más a la ciudad?
En Barcelona, con un tejido urbano muy consolidado y poco espacio para nueva construcción, el Gremio destaca en la profesionalización del mantenimiento y la rehabilitación de edificios.

El sector tiene un gran conocimiento en eficiencia energética y sostenibilidad, especialmente en proyectos de rehabilitación, en los que puede aportar soluciones clave para mejorar el ahorro energético.

Uno de los principales obstáculos es que la normativa actual no siempre facilita la implementación efectiva de mejoras energéticas. Por ello, es fundamental también aumentar la conciencia ciudadana sobre estas prácticas para impulsar el cambio.

¿Cómo afecta la morosidad de la administración pública al sector?

La morosidad es un problema muy importante, especialmente para las pymes, que sufren la demora en el pago. Aunque la normativa establece un plazo de 30 a 60 días después de validar una certificación, en la práctica esta validación puede tardar hasta 120 días o más. Esto genera una situación difícil para muchas empresas, que deben hacer frente a gastos sin disponer de ingresos a tiempo. La construcción es víctima, no culpable, de esta morosidad.

¿Qué valor añadido aporta Pimec al Gremio?

Pimec aporta al Gremio una representación efectiva ante las administraciones y otros agentes del sector, así como información actualizada y relevante sobre las novedades legislativas y económicas que afectan a la construcción. Este apoyo refuerza la presencia y la voz de las empresas asociadas en el ámbito institucional, permitiendo defender mejor sus intereses y adaptarse a los cambios del mercado con más rapidez.

Natàlia Balart, técnica de comunicación de Pimec

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