El pasado 3 de mayo se publicó, el DOGC , el Acuerdo interprofesional de Cataluña, en el que PIMEC ha participado, como patronal más representativa, ejerciendo nuestro derecho, pero también nuestro deber, de llevar la voz de las pymes al acuerdo más relevante en materia de negociación colectiva en Cataluña: el convenio de convenios.

Como no podía ser de otra manera con respecto a los grandes acuerdos, desde PIMEC hemos afrontar el reto que supone el Acuerdo Interprofesional y en general, todos aquellos acuerdos que nos deben permitir dibujar conjuntamente el país que queremos a largo plazo.

En este sentido la Acuerdo Interprofesional de Cataluña , nos debe permitir ser capaces de hacer frente al reto de impulsar el Marco Catalán de Relaciones Laborales y su desarrollo en los diferentes marcos de negociación colectiva sectorial y territorial. Debemos ser capaces de llevar lo acordado en este acuerdo al día a día de nuestro tejido productivo y en la realidad de nuestras empresas y trabajadores.

En este sentido, el Acuerdo Interprofesional de Cataluña, puede ser una herramienta importante para ayudar en la salida de la crisis ya pesar de que este acuerdo no nos resolverá todos los problemas de la economía, nos puede ayudar a hacer parte del camino. Asimismo, puede ser un buen mensaje hacia fuera, una señal de calidad y madurez de nuestro mercado de trabajo y el Marco Catalán de Relaciones Laborales en general, así como una herramienta sólida para solucionar conflictos o carencias que en la actualidad tenemos.

Algunas de las cuestiones que desde PIMEC consideramos como más relevantes, para la competitividad de las pymes, son las recomendaciones sobre los criterios para determinar la evolución los salarios , las medidas de flexibilidad en el tiempo de trabajo , o el impulso de los sistemas extra-judiciales de resolución de conflictos laborales a través del Tribunal Laboral de Cataluña .

Cabe destacar también, el compromiso para crear el observatorio de la negociación colectiva , o el ofrecimiento de soluciones para mitigar los posibles efectos de la inseguridad jurídica derivada de la regulación legal de la ultraactividad de los convenios colectivos en relación a las últimas interpretaciones judiciales. Son también relevantes las recomendaciones en materia de formación profesional y el compromiso de los negociadores para crear instrumentos que eviten la competencia desleal en procesos de contratación pública.

Durante demasiado tiempo, hemos visto cómo la crisis ha hecho que dominara el pesimismo o la desconfianza, pero también tenemos cosas que se hacen bien y que nos deben animar: la incremento (aunque tímido), de los flujos de crédito a las pymes, el aumento significativo de las exportaciones

El hecho de que tengamos empresas que hacen inversiones importantes, tener centros tecnológicos de referencia mundial, la fuerza actual del sector del turismo, o una capital como Barcelona que está de moda, ayudan y mucho.

Si los últimos años, y fruto de esta tradición de concertación social, el conjunto de agentes sociales y económicos hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en materias de carácter estratégico para nuestro país, sabemos que podemos salir de todos los retos para puedan venir. Tenemos una herramienta importante como es la AIC, seguramente, la mejor de los últimos años. Hagamos entre todos un buen uso, porque las circunstancias lo requieren y el país lo necesita.