El mercado laboral catalán afronta uno de sus mayores retos: el relevo generacional. En los próximos 10 años, se jubilarán en Cataluña 857.000 personas, es decir, un 20 % de la población activa. Esta cifra es especialmente relevante porque por cada 10 personas que se retiran, solo 4 se incorporan al mercado de trabajo. Esta tendencia se acentuará a medida que la generación del baby boom llegue a la edad de jubilación. Este contexto responde a un cambio demográfico y afecta directamente al mercado laboral, incrementando la dificultad para cubrir puestos de trabajo, especialmente en pymes y oficios tradicionales, donde el desajuste entre oferta y demanda de perfiles es cada vez más evidente.
El hecho de que la generación de los “boomers” se acerque o ya esté en situación de jubilación hace también que muchas personas profesionales autónomas, comerciantes y empresarias se vean en la necesidad de plantear su sucesión.
El envejecimiento de la población supone un reto importante para la composición del empleo, ya que, a medida que la población activa se acerca a la edad de jubilación, se produce una disminución significativa en la disponibilidad de mano de obra, especialmente en ciertos sectores profesionales.
A este reto demográfico se suma una tasa de paro del 9 %, que convive con crecientes dificultades de las empresas para cubrir vacantes, lo que acentúa los desajustes del mercado laboral. La falta de relevo generacional podría agravar la dificultad para encontrar talento, especialmente en perfiles técnicos, digitales y de oficios especializados. Si a esto añadimos el impacto de las transiciones digitales y verdes en la evolución de las ocupaciones y competencias, el riesgo es perpetuar e incluso incrementar los desajustes entre la oferta y la demanda de trabajo.
Según el Barómetro de las Ocupaciones y Competencias de Cataluña, el mercado laboral catalán ha experimentado un aumento de la demanda de profesionales en los últimos 4 años.
Sin embargo, el 66 % de las pymes tardan más de 3 meses en cubrir un puesto de trabajo, y la mitad de estas más de 6 meses, principalmente por falta de candidatos o perfiles adecuados, como los técnicos y los de oficios.
Apostar por el talento intergeneracional, la formación continua y la transferencia de conocimiento nos permitirá asegurar que el relevo generacional sea una palanca de progreso y no un freno al desarrollo.
¿Cuál es nuestra propuesta?
En Pimec proponemos:
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Más eficacia en las políticas activas de empleo, con orientación, formación e inserción reales.
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Impulsar la formación continua y la orientación profesional a lo largo de la vida.
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Fomentar la cultura intergeneracional en las empresas, favoreciendo la transferencia de conocimiento.
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Apoyar la sucesión empresarial, especialmente en pymes y negocios familiares.
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Mejorar la gestión de los flujos migratorios para compensar el déficit demográfico.
La falta de relevo generacional pone en riesgo la continuidad de negocios y empleos, especialmente en las pequeñas empresas, donde la edad media supera los 50 años.
Es necesario afrontar este reto con visión estratégica, no solo para evitar riesgos, sino para convertir el relevo generacional en una auténtica oportunidad de progreso para el mercado laboral y para la sociedad.
Sílvia Miró, directora del Área de Trabajo de Pimec
