La energía como herramienta transformadora

Con el objetivo de generar debate y aportar propuestas concretas sobre uno de los grandes desafíos del tejido productivo, Pimec y The New Barcelona Post celebraron la tercera y última sesión del ciclo Eixample Talks, bajo el título «El reto energético para ser más competitivos». El encuentro reunió a representantes del sector público y privado para analizar cómo la transición energética puede convertirse en una palanca de competitividad para las empresas y para el conjunto del territorio.

El director general de L’Energètica, Daniel Pérez, ofreció una radiografía clara del estado de la transición energética en Cataluña. «Estamos mejorando, pero aún muy lejos de los objetivos», advirtió. De cara a 2030, Cataluña debería alcanzar una capacidad instalada de 12.000 megavatios renovables, mientras que actualmente se sitúa en torno a los 2.700. En comparación, España ya genera cerca del 56-57 % de su electricidad con renovables, mientras que Cataluña se queda en un 20 %.

Aun así, Pérez destacó que el sistema se encuentra en un punto de inflexión: «El próximo año más que duplicaremos la capacidad instalada». Proyectos como el parque solar de Alcarràs, con 300 megavatios, ejemplifican este impulso. Pese a este crecimiento, alertó de uno de los principales frenos: la judicialización de los proyectos. «Si cada parque acaba en los tribunales y acumula retrasos de tres años, no llegaremos a los objetivos. Hace falta más aceptación social y agilidad».

El CEO de Factor Energia, Emili Rousaud, coincidió plenamente en el diagnóstico y puso el foco en la competitividad empresarial. «La caída del coste de inversión ha sido tan acusada que hoy las renovables son la energía más económica que podemos tener, además de ser la mejor desde el punto de vista ambiental», afirmó.

Rousaud destacó que España es una potencia en energía renovable y que esto supone una ventaja competitiva clave para las empresas. «El precio de la energía en horas solares, que coinciden con la actividad productiva, es mucho más competitivo que en otros países de la Unión Europea. Apostar por renovables es apostar por la competitividad de nuestro tejido empresarial».

Desde el punto de vista de las infraestructuras, Jordi Vila, jefe de Medio Ambiente del Puerto de Barcelona, puso el acento en el papel del transporte en la transición energética. «El transporte representa cerca del 25 % de las emisiones de la Unión Europea, y el marítimo supone aproximadamente un 3 % a escala mundial», explicó.

Según Vila, el gran reto del transporte marítimo es la sustitución de los combustibles fósiles. La descarbonización total pasa por decisiones globales, lideradas por la Organización Marítima Internacional, que fija 2050 como horizonte de neutralidad climática. «El proceso será progresivo: primero gas natural, después biocombustibles y, más adelante, combustibles basados en el hidrógeno», apuntó.

Proyectos y actuaciones en marcha

Los ponentes detallaron las iniciativas que están impulsando desde sus organizaciones. Daniel Pérez explicó que la misión de L’Energètica es que la Generalitat «levante la persiana cada día sin emitir CO?». Esto implica desarrollar parques eólicos, solares e hidroeléctricos, sistemas de almacenamiento con baterías e impulsar la infraestructura de recarga para el vehículo eléctrico. «No es aceptable que los edificios públicos sigan funcionando con calderas de gas. Debemos predicar con el ejemplo», remarcó.

Por su parte, Emili Rousaud destacó la apuesta de Factor Energia por la electrificación de la climatización, la instalación de cargadores domésticos para el vehículo eléctrico y el desarrollo de tarifas flexibles que permitan gestionar mejor la demanda en un futuro cada vez más eléctrico.

Desde el Puerto de Barcelona, Jordi Vila detalló un consumo energético anual de unos 1.700 GWh, gran parte de los cuales corresponden a los barcos atracados. Entre los proyectos estratégicos destaca Nexigen, una infraestructura eléctrica de 200 millones de euros para conectar los buques a la red y eliminar emisiones mientras están en el puerto. Además, el puerto cuenta con un potencial fotovoltaico de hasta 80-90 MWp, que podría cubrir hasta el 35 % del consumo actual.

La colaboración público-privada

La jornada concluyó con un amplio consenso sobre la necesidad de reforzar la colaboración público-privada. «Es la mejor manera de sacar adelante proyectos complejos», defendió Rousaud, destacando experiencias como el Port Innovation Hub. Daniel Pérez recordó que el despliegue renovable requiere combinar autoconsumo y grandes instalaciones sobre el terreno, mientras que Jordi Vila subrayó que la actividad portuaria es, por definición, un ecosistema de colaboración entre administración y empresa.

En definitiva, la tercera sesión de Eixample Talks evidenció que la transición energética no es solo una obligación ambiental, sino una oportunidad estratégica para reforzar la competitividad de las pymes, modernizar infraestructuras y garantizar un crecimiento económico más sostenible para Cataluña.

Natàlia Balart, técnica de comunicación de Pimec

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