Hace unos días desde PIMEC, alertábamos de los riesgos que podría suponer el incremento de las cuantías de las indemnizaciones, por sus efectos en los costes salariales y sus efectos en cuanto a la desincentivación en la contratación. La constante inseguridad jurídica en el ámbito laboral que se deriva de la sentencia del TSJPV, supone una nueva carga para las empresas.

Desde la patronal, considerábamos que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) , que equiparaba la indemnización por finalización de un contrato temporal a la indemnización por despido, podría acarrear graves problemas económicos para las empresas, teniendo en cuenta que no dispondrán del aprovisionamiento que supone el diferencial entre los 12 días de indemnización regulados en el Estatuto de los Trabajadores para trabajadores temporales y los 20 que ahora entiende el TSJPV que corresponden a la finalización del contrato temporal.

En este sentido, y ante esta situación, PIMEC pidió al Ministerio de Empleo y Seguridad Social que trasladara con la máxima inmediatez las conclusiones de las reuniones mantenidas por el grupo de expertos constituido el pasado 17 de octubre, con el acuerdo del Ministerio y los agentes sociales y que debería ser objeto de un acuerdo transversal entre las diferentes fuerzas del arco parlamentario.

Hay, con urgencia, efectuar una actualización de la legislación laboral española de acuerdo con el Derecho de la Unión Europea y se hace necesario que esta actualización permita contemplar tanto la estacionalidad de los diferentes sectores , como las situaciones de necesaria temporalidad , sin que ello suponga una penalización ineludible para las empresas.

En este contexto, hemos alertado de los riesgos que puede suponer este incremento de costes salariales, ya que puede conllevar la desincentivación en la contratación , teniendo en cuenta que no se pueden repercutir en el precio de los productos o servicios las cargas que se derivan. De nuevo, este hecho, da lugar a una diferencia entre empresas grandes y pequeñas, ya que las primeras tienen más capacidad financiera para soportarlo.

Por todo ello, desde PIMEC seguiremos pidiendo que se valoren las cuantías de las indemnizaciones cuando las causas no sean imputables a la voluntad de la empresa y, por tanto, que se racionalicen las indemnizaciones en los casos de finalización de los contratos temporales y de despidos por causas objetivas . Finalmente, no podemos dejar de decir que en breve, habrá que afrontar una mayor simplificación y clarificación del marco laboral, que permita aumentar la seguridad jurídica con la que operan nuestras empresas.