El envejecimiento de las plantillas es una realidad que los empresarios no pueden obviar, los estudios demográficos lo demuestran, tenemos plantillas cada vez más envejecidas .

Se calcula que el año 2035 el número de mayores de 65 años se habrá duplicado respecto a los datos actuales.

Los empresarios deben trabajar este camino para poder afrontar este nuevo escenario y hacer uso de todas las herramientas que conviertan una posible amenaza en una oportunidad que permita aprovechar todo el potencial de su plantilla en cada etapa de la vida, desarrollando políticas de gestión de la diversidad bien estructuradas a corto, medio y largo plazo.

El eje vertebral de este proceso debe ser la formación continua los trabajadores, habría que ir un paso más allá y revisar los programas actuales tanto en su contenido como en el método de aprendizaje, ya que no todas las edades se aprende igual. ¿Se ha planteado, por ejemplo, la dificultad que le puede suponer a una persona de más edad familiarizarse con un sistema de aprendizaje en línea? Habría que revisar el acompañamiento en los diferentes métodos empleados.

En un entorno de globalización cada vez más cambiante se potenciarán las habilidades de los jóvenes emprendedores y el conocimiento de los seniors , fruto de su experiencia, para poder mejorar la productividad.

La transmisión del conocimiento con los equipos de trabajo intergeneracional

 En este sentido hay que encontrar sinergias que permitan la transmisión del conocimiento , impulsando equipos de trabajo intergeneracional . La movilidad funcional enriquecerá a la vez a la empresa y los trabajadores, ya que optimizará la polivalencia.

Hay que encontrar sinergias que permitan la transmisión del conocimiento impulsando equipos de trabajo intergeneracional

En este camino de cambio organizacional se hace imprescindible adecuar los puestos de trabajo a este colectivo de más edad para mantener su capacidad laboral y minimizar el absentismo.

Hay que reducir las cargas físicas adaptando los puestos de trabajo a la realidad presente o futura de las plantillas, asimismo rediseñar los horarios analizando las necesidades de descansos diarios y semanales diferenciados caso por caso y establecer políticas en materia de permisos y conciliación que a la vez revertirán en una bajada del absentismo.