Teletrabajo, una realidad muy presente

Cuando unos meses atrás hablábamos de teletrabajo, sin duda nos referíamos a una realidad muy poco extendida en las empresas de nuestro país. Esta realidad cambió, de repente, cuando el pasado 14 de marzo el gobierno español decretó el estado de alarma y, automáticamente, todos los trabajadores de actividades no esenciales pasaron a hacer su trabajo cada cual desde su domicilio. El teletrabajo ha permitido, desde entonces, que muchas empresas puedan continuar con su actividad y, a la vez, velar por la salud de sus empleados.

Algunas empresas (la minoría) ya ofrecían la posibilidad de trabajar en remoto un día a la semana o permitían que algunos trabajadores lo pudieran hacer y, por lo tanto, ya disponían de las herramientas digitales para llevar a cabo un teletrabajo eficaz. La gran mayoría han tenido que adaptarse e implementar precipitadamente el trabajo a distancia de un día para otro, con las dificultades y los riesgos que esto supone.

Tenemos que ser conscientes de que el teletrabajo ha dejado de ser una tendencia de futuro para convertirse en una realidad muy presente y que, esta nueva manera de entender el día a día laboral, nos proporciona más ventajas que inconvenientes tanto para el trabajador como para la empresa.

Ventajas

– Mejor conciliación de la vida profesional y familiar.

– Ahorro de tiempo en desplazamientos hasta el puesto de trabajo y menor impacto medioambiental.

– Incremento de la productividad (menos interrupciones, menos reuniones innecesarias, etc.).

– Atracción de empleados con talento a la empresa (incluso aquellos que se encuentran deslocalizados).

– Reducción de bajas IT derivadas por estrés (mejor organización del trabajo por parte del trabajador).

Inconvenientes

– La soledad del trabajador puede influir en su estado de ánimo.

– El trabajador puede no disponer de un espacio adecuado para trabajar (ventilación, luz, ruido, mobiliario o equipamiento tecnológico).

– Puede haber un sentimiento de pérdida de control por parte del empresario, que se corrige trabajando por resultados y objetivos concretos.

Todo parece indicar que la “nueva normalidad” con la que nos encontraremos a partir de ahora será la de combinar el trabajo presencial con el teletrabajo, obviamente en aquellos trabajos que así lo permitan. Será necesario pues que las organizaciones implanten las herramientas necesarias que permitan a sus trabajadores llevar a cabo sus funciones a distancia, dado que la falta de una tecnología adecuada y de una formación adecuada a los trabajadores se convertirán en los principales frenos de este teletrabajo eficaz.

Carles Jover
Técnico de RRHH

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