Que una de nuestras 5 secciones en el blog esté dedicada a la transformación digital no es banal, y bajo este título encontrarás varios artículos en los que, directa o indirectamente, se habla de la cultura empresarial.

Cultura empresarial que resulta el pilar fundamental en el que se debe sostener la transformación digital. Y que, muy a menudo, requiere precisamente un cambio en la cultura de empresa. Pero,

¿QUÉ ES LA CULTURA EMPRESARIAL?

Según E. Shein, se entiende por cultura empresarial el:

“Conjunto de normas y valores que adopta una empresa y que crean las pautas de comportamiento en sus relaciones tanto externas (adaptación) como internas (integración)”.

Bajo el fenómeno de la transformación digital, las normas y valores de la sociedad y, por lo tanto, las pautas de comportamiento de las personas, como nosotros, individuos consumidores, además de empresarios, también están cambiando.

La cultura digital implica una nueva manera de relacionarnos, de comportarnos y de pensar. Adaptarnos a esta nueva cultura social, e integrarla a nuestro negocio, a nuestra cultura empresarial, resulta no solo necesario, sino una cuestión de supervivencia.

ELEMENTOS DE LA CULTURA

  • La manera de pensar y hacer en la empresa configura los elementos de nuestra cultura. Están los ELEMENTOS SIMBÓLICOS; los percibimos y se identifican con un lenguaje determinado, unos valores, un conocimiento, unos mitos o rituales. Lenguaje más o menos formal, valores más o menos tradicionales, rituales de comportamiento al llegar, al marchar, por ejemplo.
  • En el ÁMBITO INSTRUMENTAL, la estructura organizativa y la política de recursos humanos son igualmente elementos de la cultura. Si el negocio se organiza por silos o estructuras más flexibles u horizontales; si existe un sistema de objetivo, o si se trabaja solo por rutina horaria o por objetivos; cómo se retiene el talento, o si es una formación continuada.
  • El otro conjunto de los elementos de la cultura sería el SISTEMA PSICOSOCIAL, los comportamientos más humanos como el liderazgo formal e informal, las influencias, la toma de decisiones, o cómo se gestiona el conflicto: ¿se deja hacer para que se solucione solo o nos enfrentamos al mismo y lo erradicamos a la primera?
cultura empresarial
Handy, C. Understanding organizations.
4th Ed.London: PenguinBooks, 2007

¿POR QUÉ LA CULTURA EMPRESARIAL ES VITAL PARA AFRONTAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL?

La digitalización implica ciertos aspectos y cambios sociales que, hasta hace bien poco, no hubiésemos imaginado. Vivimos momentos de hiperinformación; todo es mucho más transparente, sabido, y los usuarios se vuelven, por lo tanto, más exigentes y, seguramente, más críticos.

Todo es más rápido y accesible, también. Si como persona empresaria tengo una duda fiscal, no estaré dispuesto a esperar 48 horas a que mi gestor o asesor empresarial encuentre tiempo a contestarme. Y si no tengo tiempo de pasar por la oficina bancaria, no me gustará que dicha entidad no me dé la opción de solucionar las gestiones telemáticamente, o por algún otro canal.

La automatización hace difícil diferenciar los servicios y productos en su base, por lo tanto, apreciamos y escogemos mucho más qué es lo que queremos por el servicio extra, la aportación del valor, la personalización y la experiencia que obtenemos de ello.

La conectividad nos hace ser mucho más conscientes del mundo donde vivimos; así pues, nunca se había hablado como ahora de la sostenibilidad, la igualdad, el debate ético o la colaboración.

¿DÓNDE RECAE LA NUEVA CULTURA EMPRESARIAL?

Un negocio que se muestre poco solidario con el mundo, que no active políticas de reducción de papel o de substitución de plásticos, quizá tendrá más números de perder un puesto en esta nueva sociedad. Como la empresa que no agilice los procesos, que mantenga la burocracia y no consiga dar una respuesta ágil y rápida a las necesidades de sus clientes.

La empresa que no se mantenga en una estructura en silos verticales independientes entre sí, poco flexibles, en un ambiente poco dado a la flexibilidad, o a la colaboración, a la creatividad para ir más allá en el servicio y la experiencia global, quizá verá peligrar su cuota de mercado a corto o medio plazo.

Y todo esto, conectividad, digitalización, debate ético, sostenibilidad, transparencia, personalización, accesibilidad, aportación de valor, experiencia, agilidad, flexibilidad, velocidad, nos lo podemos creer, o podemos hacer ver que nos lo creemos.

Podemos cambiar cosas en los negocios para adaptarlos, pero si no nos lo creemos de verdad y no activamos un cambio de cultura empresarial, los parches se acabarán descubriendo. Como ya habíamos mencionado en algún artículo, se trata de cambiar los modelos de negocio y de adaptar o cambiar nuestra cultura empresarial.