Hay un matiz previo para entender el desarrollo de la presencia de la mujer al mercado de trabajo, en este caso se tratará el empleo como trabajo remunerado , ya que el trabajo doméstico no se considera trabajo en el sentido estricto de la palabra.

“Al hablar cotidiano nos referimos al empleo como trabajo, pero apenas utilizamos la palabra trabajo cuando nos referimos a las mismas actividades si no están remuneradas” (Alberdi, Escario y Matas, 2000)

La inclusión de la mujer al mundo laboral se viene dando desde la Segunda Guerra Mundial de forma generalizada, aunque es en la últimas décadas cuando se ha producido de una manera masiva.

Las mujeres se tuvieron que incorporar al mundo laboral cuando los hombres ir al frente

El análisis de los motivos podría ser muy extenso, seguramente pasaría en gran medida por un cambio en la mentalidad femenina , que se tuvo que incorporarse al mundo laboral cuando los hombres fueron al frente y una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, decidieron continuar en el mercado laboral, es en este momento que se empieza a hablar de la mujer como un elemento de la sociedad productivo y no reproductivo.

“Dos motivaciones presentes en el complejo axiológico de las mujeres (además de por otras más relacionadas con las necesidades económicas): la autonomía y la valoración social” (Prieto, 1999)

Los obstáculos para acceder al mercado de trabajo siguen existiendo, especialmente en aquellos sectores más masculinizados. Aunque son mayoritariamente las mujeres las que hacen uso de las medidas para conciliar la vida familiar y laboral , por diferentes motivos, como es la brecha salarial .

Según los último informe de desarrollo humano de Naciones Unidas las dan ganan actualmente un 24% menos que los hombres y sólo ocupan el 25% de los puestos de la administración, pero la contribución al trabajo mundial es del 52%.

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El colectivo femenino aún está lejos de las tasas de ocupación de los hombres, un 72% de los hombres en edad de trabajo tienen empleo, una gran diferencia con el 47% que supone esta tasa en el caso de las mujeres.

A pesar de haber avanzado en los últimos años, este cambio debe producirse en todos los estamentos de la sociedad, con permisividad cero a discriminaciones de cualquier tipo y por supuesto a no dar cabida a una cámara legislativa a gente no adaptada a la sociedad actual , como el eurodiputado de extrema derecha de Polonia que manifestaba en el Parlamento Europeo que estaba justificado que las mujeres tenían que cobrar menos por que eran “más débiles y menos inteligentes” .

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Que tenga todas y todos un buen día de la mujer y por la igualdad de derechos !!