Hace semanas que muchos de nosotros, por no decir todos, anhelamos volver a la rutina por completo, a cierta normalidad. Creo que hablar de reanudación es totalmente acertado; una reanudación de nuestra actividad, a nivel social y económico, es decir, una reanudación de ciertos derechos que han quedado limitados durante este periodo. Toca hacerlo, pero, desde la más absoluta responsabilidad de saber que tenemos en nuestras manos minimizar los efectos devastadores que tendría volver a una situación similar.

Estoy convencido de que la gran mayoría de nosotros hemos perdido o conocemos a alguien que ha perdido gente querida; es una situación no deseada y esperamos que no tengamos que vivir nada similar en mucho de tiempo, pero siempre hay o siempre me gusta buscar el lado positivo de las situaciones más adversas.

Ahora toca asimilar todo aquello que hemos aprendido o que, cuanto menos, tendríamos que haber aprendido. Coincido con muchas personas que se han pronunciado en contra de hablar de “nueva normalidad”, puesto que cada vez que superamos una crisis, la pérdida de algún familiar, un problema en nuestras empresas o cualquier otra traba, nos hemos adaptado y hemos vuelto con más o menos esfuerzo a la normalidad; ¿por qué no lo tenemos que hacer ahora?

Evidentemente esta normalidad comportará muchos cambios, muchos de los cuales habrán llegado para quedarse y otros serán provisionales, pero si una vez más somos capaces de adaptarnos, nosotros y nuestras empresas saldremos adelante.

Como sociedad, si en este periodo no hemos aprendido a valorar más el tiempo, la compañía, a relativizar los problemas y a disfrutar de las pequeñas cosas, habremos perdido una gran oportunidad. Como empresarios, si ahora no valoramos más la importancia de la conciliación, si no aplicamos la flexibilidad en nuestro día a día, o si no somos más productivos en la gestión de nuestro tiempo, habremos perdido otra gran oportunidad.

Por lo tanto, reflexionemos sobre lo que hemos vivido, no olvidemos rápidamente todo aquello que hemos podido aprender durante este tiempo, y aprovechemos esta reanudación para ser todavía mejores individualmente, puesto que si empezamos por nosotros haremos mejores nuestras empresas.