El Colegio Oficial de Diseño Gráfico de Catalunya nace en 2004, como consecuencia de una ley del Parlament de Catalunya de 2003, y de la mano de las asociaciones entonces existentes y que exigían su creación para consolidar y promover el diseño gráfico como factor esencial y transversal para el conjunto de la ciudadanía. Es una entidad de derecho público, neutral y sin ánimo de lucro que determina, defiende y clarifica los intereses globales de la disciplina de la comunicación visual y del diseño gráfico, tanto para los profesionales como para los usuarios.

Jesús Del Hoyo es decano de este organismo desde 2007. Estudió Bellas Artes y es diseñador gráfico de profesión desde hace casi cuarenta años. Imparte clases en la Universitat de Barcelona como profesor titular de proyectos de diseño gráfico y sus obras y proyectos han sido reconocidas, premiadas y expuestas en países como Japón, Alemania o Estados Unidos.

 

¿Cuál es el perfil de los diseñadores gráficos colegiados?

Actualmente, con diferentes vínculos, somos más de 800 diseñadores gráficos colegiados; el 80% de los cuales son profesionales autónomos y la gran mayoría trabajan en microempresas de 2 o 3 trabajadores.

¿Cómo apoyan a estos profesionales? 

El punto esencial del que partimos es el de aportarles el reconocimiento legal e incuestionable de su profesionalidad. Esencialmente, utilizan nuestros servicios de asesoramiento. La mayoría nos solicitan ayuda en temas relacionados con la formación empresarial en diseño, propiedad intelectual, derechos de autor, ética y deontología profesional.

No existe un vínculo entre el diseño y la pequeña y mediana empresa porque los empresarios lo entienden como un “valor añadido”, cuando tendría que ser una prioridad, una herramienta estructural. Muy pocas compañías cuentan con un departamento de diseño gráfico; habitualmente son servicios externos o un profesional que forma parte de otros departamentos como los de marketing o de informática. Si las empresas integraran el diseño gráfico serían más innovadoras, productivas y generarían más riqueza, como está pasando desde hace tiempo en otros países.

¿Cuáles son las necesidades del sector y en qué ayudan a las pymes?

El objetivo lógico es ayudar a generar riqueza y conseguir que se reparta. Por otro lado, implicarse en el tejido productivo y, en particular, en la pequeña y mediana empresa es el reto esencial. Para las pymes los estudios de diseño deben ser auténticas áreas externas y estratégicas de Investigación, Desarrollo, Innovación y Diseño (I+D+i+D), que son los ejes principales del éxito presente y consolidado.

Por otro lado, aclarar quién es o no “legalmente” profesional del diseño es la piedra angular de cualquier actuación y de aquí se parte para combatir la precariedad. Los niveles de paro son elevados y los honorarios son bajos.

Además, consideramos que las políticas relacionadas con el diseño y las entidades que las amparan y promueven han fracasado porque no han sido orientadas correctamente. La Administración no se sitúa, y es su obligación, en el nuevo paradigma legal de nuestra disciplina, y no exige elementos que han sido aprobados en el Parlament de Catalunya. Por ejemplo, en cuestiones de formación, hay que tener la colegiación para clarificar la realidad de los profesionales en materia de intrusismo profesional. Los profesionales del diseño gráfico tenemos derechos y deberes y, para avanzar, tenemos que exigir tanto el respecto a nuestros derechos como el cumplimiento de nuestros deberes.

Por último, hemos de conseguir romper con el prejuicio de la sociedad que ha asumido que el diseño es algo frívolo y caro y que es un ámbito artístico y elitista; y no es así, en absoluto.

¿Qué nos puede decir sobre la formación en diseño gráfico?

Hay mucha oferta formativa enfocada solo al software y a especialidades concretas, pero el nivel es bajo porque no hay una base disciplinaria del diseño bien asentada. A menudo se prioriza la especialidad a la formación troncal. Continuamente lo denunciamos y, para mejorar la formación y resolver estos graves problemas estructurales, nos ofrecemos a colaborar y trabajar junto con el Departamento de Educación y Universidades de la Generalitat.

Llevan a cabo una tarea importante en la denuncia del intrusismo profesional. ¿Qué nos puede explicar al respecto?

Nosotros no somos ni la fiscalía, ni policías, y no perseguimos a nadie. Nuestra tarea en este sentido es informar a los profesionales, las administraciones y las empresas de todos los sectores para que sepan que solo son diseñadores gráficos los profesionales con título oficial o bien los que están colegiados y que, absolutamente todos, deben tener un seguro de responsabilidad civil profesional. Este es el punto de partida básico y esencial de nuestro marco legal y hay que empezar por aquí y reconocer las implicaciones empresariales, que es lo que legitima, consolida y clarifica la interlocución entre usuario y profesional. Esto es bueno, necesario y beneficia absolutamente a todo el mundo.

Este mes de marzo han otorgado los Premios Gaudeamus Proyecta que organiza el colegio. ¿En qué consisten?

Los Premios Gaudeamus Proyecta premian la excelencia académica de los proyectos de fin de grado desarrollados en las universidades y centros con titulación legalmente equivalente de todo el Estado. Está dotado con más de 50.000 €. El jurado está formado por profesionales del diseño, la docencia, la investigación y por colegiados.

Hay cinco galardones diferentes:

  • Innova: Reconoce la innovación en las formas del lenguaje y la expresión visual.
  • Natura: Reconoce el compromiso con el medio ambiente y sus necesidades.
  • Humana: Reconoce el compromiso con la sociedad y las singularidades de sus diferencias.
  • Tecnia: Reconoce el uso original, eficaz y eficiente de las tecnologías por el bien de la sociedad y del entorno.
  • Proyecta: Reconoce el proyecto que aglutina de una forma más compensada todos los aspectos anteriores.