Cowocat es una asociación sin ánimo de lucro que nació con la voluntad de representar el concepto coworking entre los diferentes espacios y formatos que existen en Catalunya. Su objetivo es unir los espacios y las figuras del ámbito del coworking para poder relacionarlas de forma más efectiva y crear un tejido asociativo que dé lugar a nuevas ideas y proyectos entre los distintos profesionales.

En total, Cowocat cuenta actualmente con 55 espacios de coworking en activo en todo el territorio catalán; todas las actividades, más de 3.700, están desarrolladas por pymes y autónomos. En un coworking medio, se puede llegar a generar un volumen de negocio de dos millones de euros aproximadamente.

Los valores de la asociación se basan en conceptos de modelos sostenibles que reclama la sociedad actual como: la reputación, la responsabilidad, la honestidad, la tolerancia y la cooperación. En Cowocat siguen creciendo y, entre otros espacios, recientemente han dado una bienvenida a: Local Coworking en Guissona, la Asociación CEI Balaguer en Lleida, Bits and Books en Barcelona, etc.

Jordi Silvente es socio gerente de ALPHA Espacio Coworking en el barrio del Pueblo Nuevo de Barcelona y el presidente de la Asociación Cowocat. Después de trabajar en dos multinacionales, donde creció personal y profesionalmente, inició su etapa de emprendimiento. Junto con un grupo de ocho personas más, que también apostaron por un cambio en sus trayectorias, hicieron realidad la creación de esta asociación porque creían que era un actor necesario en la transformación laboral hacia el trabajo del futuro.

Explica que, si hace unos años gran parte de los profesionales que hacían uso de estos espacios eran gente extranjera que venía a trabajar a Barcelona, en la actualidad una mayoría de profesionales autónomos y, sobre todo, empresas de 2-3 personas están iniciando un negocio. También empresas que alquilan el espacio para deslocalizar trabajadores. En relación con los sectores o tipos de trabajo, el 70% de los profesionales son diseñadores gráficos, traductores, programadores web, arquitectos, y personas que se dedican al marketing y a la publicidad digital.

Tienen como reto llegar, también, al entramado de las micro, pequeñas y medianas empresas que no están ni en grandes ciudades ni en pequeños pueblos, sino en poblaciones medianas.

En relación con los beneficios de trabajar en un espacio de coworking, habla de la adaptación a las nuevas tendencias de trabajo, ahorro de costes, mejora del medio ambiente, de ayudar a diferenciar el puesto de trabajo respecto de los espacios de la vida personal, de favorecer el networking y generar más oportunidades de negocio. Además de propiciar cambios positivos de impacto social y laboral.

Sobre las cuestiones que les diferencian de la competencia, destaca que Cowocat potencia las oportunidades de los coworkings en diferentes ámbitos como la dinamización, clave en la diferenciación del concepto coworking. “Los profesionales que forman parte de la asociación hacen suyo el espacio, lo que crea comunidad de una forma natural a través de la convivencia y de compartir conocimientos”, asegura después de exponer las fases que experimentan las personas que trabajan en estos puestos de trabajo: “En una primera fase hacen suya la mesa y su espacio de trabajo, la fase dos consiste en hacer de las personas de otras empresas sus compañeros de trabajo, y en la tercera fase hacen suyo el espacio de coworking”.

Jordi Silvente se muestra optimista de cara al futuro, cree que la familia Cowocat seguirá creciendo. Han participado en dos proyectos europeos de coworking y espera participar en muchos más. Como apuesta de futuro, tienen convenios activos con centros de Formación Profesional y con universidades, y quieren seguir impulsando el proyecto Cowocat rural, que nació de manera conjunta del Ayuntamiento de Riba-roja d’Ebre y del Consejo Comarcal de la Ribera d’Ebre, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Otro objetivo que se marcan es el de conseguir recursos para hacer realidad un observatorio que recoja datos de interés para los asociados y para el resto de las personas que hacen coworking.

La Junta Directiva de Cowocat está formada por siete personas, con representantes de los diferentes territorios. “Cualquier miembro que forma parte de Cowocat puede hacer propuestas y participar en los proyectos de la asociación”, dice Silvente antes de comentar que sus asociados lo que piden es, sobre todo, visibilidad y apoyo. Lo consiguen a través de diferentes herramientas como las redes sociales y participando en ferias como el Biz Barcelona o el salón de trabajo para jóvenes. “Trabajamos para explicar nuestro proyecto a cuanta más gente mejor; muchas personas se sorprenden de todo lo que hacemos y se llevan una visión mucho más positiva de los espacios de coworking”, concluye.