La crisis económica vivida en los últimos años, ha puesto de manifiesto la capacidad de la banca pública europea para responder rápidamente a la falta de acceso a la financiación. En este sentido, los bancos públicos de inversión europeos hemos actuado como complemento del sector financiero privado ofreciendo a grandes empresas, pymes e instituciones, instrumentos financieros que les han permitido continuar con su actividad en un momento en que el acceso al crédito era muy limitado.
Ahora que empezamos a recuperar los niveles económicos y financieros de los que disfrutábamos antes de la crisis, es importante seguir poniendo en valor el rol de la banca pública europea e impulsarla para que se consolide como un actor complementario del sector financiero privado. La banca pública debe hacer valer también su rol anticíclico asumiendo, ahora aún más, su papel de acompañante: cofinanciando, coinvertiendo y coavalando proyectos.
Dado que desde la banca pública se busca impulsar el crecimiento y la innovación, se nos hace posible financiar a largo plazo proyectos de valor para la sociedad. Además, se busca la participación de otros actores del sector financiero privado a partir de la coinversión, la mediación o la creación de consorcios financieros para participar en operaciones sindicadas. El papel de la banca pública en estas situaciones también es de efecto multiplicador, fomentando la inversión en proyectos concretos que necesitan de más de un actor; sobre todo en el caso del entorno del capital riesgo, donde inversores privados y públicos suelen coinvertir en iniciativas conjuntas.
La voz de los bancos públicos en Europa
En el ámbito europeo, la European Association of Public Banks (EAPV), Asociación Europea de bancos públicos) agrupa y representa cerca de un centenar de bancos, entidades financieras y asociaciones de bancos públicos de 16 países de toda Europa. El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) forma parte desde 2014 de el EAPV y somos miembros de su Junta Directiva. En total, los bancos y entidades financieras públicas representados por la EABP sumamos unos activos globales de más de 3,5 miles de millones de euros, 190.000 profesionales y tienen una cuota de mercado cercana al 15% en Europa.
Los miembros de la EAPV ponemos especial énfasis en el financiación de proyectos que apoyan un desarrollo económico y social sostenible. Por ejemplo, financiamos proyectos de desarrollo de infraestructuras de transportes, de energía renovables, de eficiencia energética, tecnologías de la información, economía social, etc. También, ofrecemos apoyo financiero para pymes, start-ups, spin-offs y empresas de pequeña y/o mediana capitalización.
Los modelos de la banca pública
En Europa, existen tres modelos de banca pública:
Los Promotional Banks que actúan como complemento de la banca comercial ofreciendo productos e instrumentos de financiación por el tejido empresarial del país contribuyendo al crecimiento de las empresas, su desarrollo e internacionalización. De este tipo de banca, destaca el Bpifrance de Francia y el SID Bank de Eslovenia, entre otros.
las Agencias de financiación local, que ofrecen financiación al sector público para llevar a cabo proyectos municipales del ámbito de la salud, la educación o las infraestructuras. El Kommune kreds de Dinamarca, el Agence France Locale de Francia y el Munif de Finlandia son tres ejemplos de este tipo de banca.
Los Bancos Universales con participación pública. Este tipo de banca se caracteriza por ofrecer servicios habituales de la banca comercial, pero por su participación pública buscan satisfacer un interés público, ya sea, a una región económicamente subdesarrollada o apoyando los procesos de ahorro y capitalización. Los Sparkassen banks de Alemania son claros ejemplos de este tipo de banca universal.
El caso del Instituto Catalán de Finanzas
El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) se creó en 1985 por la “Generalitat de Catalunya” con el objetivo de facilitar la financiación al tejido empresarial catalán, ofreciendo productos financieros centrados en la actividad de préstamos y avales y en el capital riesgo, con el fin de contribuir al crecimiento de la economía catalana.
Desde el 2011, hemos llevado a cabo una transformación para convertirse en promotional bank y convertirnos, de este modo, en el banco público de inversiones de Cataluña. Con este fin, hemos realizado una serie de modificaciones internas como la adaptación de los órganos de gobierno a la normativa europea y la adecuación de las políticas internas al nuevo entorno regulador, entre otros cambios.
En el año 2016, facilitamos la financiación a un total de 1.441 empresas por un importe total de 570 millones de euros. En un contexto financiero de concentración bancaria, en el que las pequeñas y medianas empresas todavía tienen algunas dificultades para acceder al crédito, la conversión del ICF en banco público de inversiones es un paso importante para contribuir al crecimiento de la economía y el tejido productivo del territorio.
Josep Ramon Sanroma, Consejero delegado del Instituto Catalán de Finanzas (ICF)
