Cuando hablamos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de buenas prácticas lingüísticas debemos tener en cuenta dos dimensiones:

Todas las empresas, independientemente de su volumen o de la actividad a que se dedican, se comunican con su entorno y sus públicos internos y externos, de acuerdo con unas pautas más o menos explícitas.

Y todas las empresas están ubicadas en un territorio, con una realidad e identidad lingüística concreta.

En el caso de Cataluña, las empresas se encuentran con un entorno diverso y multilingüe en el que los criterios para utilizar las diferentes lenguas deben responder a tres perspectivas:

  • legal, para garantizar el cumplimiento de la normativa lingüística vigente;
  • comercial, para satisfacer las necesidades e intereses de su mercado;
  • responsabilidad social, para ser sensibles a las inquietudes de la sociedad.

Cataluña es un territorio con una lengua propia (el catalán) y dos lenguas oficiales (catalán y castellano), y en cuanto a las empresas los usos lingüísticos están regulados por una normativa general (el Estatuto de autonomía, la Ley de política lingüística, el Código de consumo y del ET) y por una normativa específica para determinados sectores de actividad.

Las empresas tienen un papel importante en el fomento de la lengua catalana si cumplen estrictamente lo que marca la normativa, ya que esto sirve para cambiar las prácticas lingüísticas. Pero no es suficiente, porque a menudo lo que hay que modificar son las actitudes y es aquí donde las empresas deben incorporar la RSE.

Por ejemplo, la ley dice que las empresas deben utilizar el catalán en los datos obligatorios del etiquetado, instrucciones y embalaje de los productos / servicios que se distribuyen en Cataluña. Con la perspectiva de la RSE podemos dar un paso más allá: usar el catalán en el resto de informaciones no obligatorias.

Aplicar la RSE en el uso de la lengua catalana no significa hacer grandes acciones, sino pensar cuál puede ser nuestra aportación en función de nuestros valores como empresa, nuestras características y nuestro sector de actividad. Evidentemente, no vamos a hacer lo mismo si nos dedicamos a desarrollar programas informáticos o si vendemos fruta, pero sí tendremos los mismos valores: hacerlo en catalán.

Para ayudarle a implementar acciones de RSE en relación con la lengua catalana en la Fundación PIMEC hemos elaborado, con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña, una guía de buenas prácticas lingüísticas desde la visión de la legislación actual referente a política lingüística y en el entorno empresarial. Además, de continuar acompañando a las pymes y personas autónomas en estos temas.

Ser sensibles con el entorno social y cultural donde se actúa, estar comprometidos con la diversidad de la clientela , innovar en un escenario que evoluciona constantemente, a la vez que se respeta la normativa vigente, son aspectos que determinan el grado de responsabilidad social de una pyme respecto a la sociedad con la que interactúa.

“CAT-responsable” es una acción destinada a promover el uso de la lengua catalana en Cataluña en el ámbito laboral y empresarial promovida por la Fundación PIMEC y con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña (2017).

Teresa Reñé, Gestora de Contenidos y colaboradora de la Fundación PIMEC