En un entorno en constante transformación digital, la protección de la información y de los sistemas tecnológicos se ha convertido en un factor estratégico para la continuidad y la competitividad de las empresas, convirtiéndose en la ciberseguridad en una pieza clave para prevenir riesgos digitales, minimizar el impacto de posibles incidentes y asegurar que la actividad empresarial se desarrolle con seguridad y confianza.
En el contexto actual de creciente digitalización, los ataques informáticos se han convertido en una amenaza recurrente tanto para las personas como para las empresas. Estas incidencias pueden afectar gravemente a infraestructuras tecnológicas y bases de datos, con consecuencias que van desde la pérdida de información sensible hasta la interrupción de la actividad empresarial y la pérdida de confianza. Cuando un ataque compromete datos compartidos o sistemas interconectados, el impacto se multiplica y puede generar problemas de gran alcance.
Ante este escenario, es imprescindible que las empresas adopten una actitud proactiva y estén adecuadamente preparadas para prevenir, detectar y responder a posibles incidentes de seguridad. Esta necesidad es especialmente relevante en el caso de las pymes, que a menudo disponen de menos recursos técnicos y humanos y, por tanto, pueden ser más vulnerables a las amenazas digitales, no tanto por su tamaño, sino por el nivel de preparación ante estos riesgos.
Para avanzar hacia un entorno digital más seguro, es clave tener en cuenta el cumplimiento normativo y apostar por mecanismos de certificación como el Esquema Nacional de Seguridad (ENS). Este marco de referencia permite establecer medidas de protección adecuadas, mejorar la resiliencia ante ciberataques y reforzar la confianza en los sistemas de información, contribuyendo así a fortalecer la seguridad digital del tejido empresarial catalán.
En este contexto, la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña impulsa dos líneas de apoyo dirigidas a las pymes tecnológicas con el objetivo de mejorar su seguridad digital. Por un lado, se promueve el acompañamiento en el proceso de adecuación al Esquema Nacional de Seguridad (ENS), facilitando el cumplimiento de los requerimientos y controles técnicos y organizativos que establece este marco de referencia. Por otro lado, también se apoya la obtención de la certificación del ENS mediante una auditoría realizada por entidades acreditadas.
Ambas líneas de ayuda tienen como finalidad reforzar la confianza, la resiliencia y la competitividad de las pymes, contribuyendo a consolidar un tejido empresarial más seguro y mejor preparado para afrontar los retos de la transformación digital. En definitiva, apostar por la ciberseguridad es una necesidad estratégica para garantizar la continuidad del negocio y la confianza de clientes, proveedores e instituciones. Iniciativas como estas contribuyen a facilitar que las pymes den el paso hacia una gestión más segura y responsable de sus activos digitales.
Berta Gabarró, directora del departamento de tecnología e innovación de Pimec
