La Revolución Digital que vivimos plantea grandes dudas y preocupaciones respecto al futuro del trabajo, pero acogiéndonos a una visión optimista del futuro próximo, en realidad se trata y se tratará de cambiar los conceptos: de la necesidad y gestión de Recursos Humanos, pasar al desarrollo de: Humanos con Recursos.

El rol de las personas en la digitalización

Es cierto que los robots sustituirán a las personas en muchas tareas, pero sólo las que se puedan automatizar. Actualmente ya no somos capaces de calcular y crear algoritmos como lo hacen las máquinas, y no podemos competir con eso.

La automatización ilimitada no es viable, como tampoco lo es el desempleo masivo

Así, si nos limitamos a desarrollar tareas mecánicas o rutinarias, si trabajamos como robots, un robot acabará por quitarnos el trabajo.

Hay que tener prudencia o ser consciente de ello, pero no hay que tener miedo. La automatización ilimitada no es viable, como tampoco lo es el desempleo masivo.

Ante la posibilidad de que exista una menor necesidad de contratación a causa de la robotización y la inteligencia artificial, ya se están debatiendo términos como la renta básica universal como eje elemental de la sostenibilidad, así como gestando nuevas políticas sociales, o planteando la adaptación del trabajo a formas más flexibles.

La importancia de los rasgos-sólo-humanos

En todo caso, volviendo a la visión optimista inicial, la robótica no puede sustituir los rasgos intrínsecamente humanos. La creatividad, la intuición, el humor, la ética, la empatía, la pasión, la consciencia, la responsabilidad, la imaginación, los sueños… son sólo nuestros y serán más importantes que nunca.

La capacitación de las personas para las tareas vendrá del desarrollo de estas habilidades y del aprendizaje continuo. Ya se está hablando de que características de los candidatos como la capacidad crítica, la adaptación o el liderazgo adquieren relevancia ante el conocimiento técnico en sí.

La creatividad, la intuición, el humor, la ética, la empatía, la pasión, la consciencia, la responsabilidad, la imaginación, los sueños… son sólo nuestros y serán más importantes que nunca

Es por todo esto que decimos que estamos entrando en la nueva era de los Humanos con Recursos.

Dejaremos de hacer tareas rutinarias –estas las podemos dejar para los robots–, para realizar trabajos más creativos. Se llevará a cabo, por tanto, una reasignación de puestos, y surgirán una infinidad de nuevos perfiles necesarios en el nuevo ámbito digital.

 

Humanidad versus Tecnología

Hace un par de meses tuvimos ocasión de escuchar una ponencia de Gerd Leonhard en que hablaba de todo eso bajo el título “Humanidades versus Digitalización”. Este autoproclamado futurista, escritor, conferenciante y consejero reflexiona sobre el papel de las personas en la transformación digital y, en particular, en nuestra relación con la tecnología.

En la línea de lo que aquí comentamos, Leonhard pone de relieve la nueva realidad de las máquinas como “cosas” conectadas que gozan –o gozarán en breve– de inteligencia intelectual, social y quizá incluso emocional. A la vez que nos anima a abrazar el cambio tecnológico, pero no a convertirnos en tecnología, y a potenciar los rasgos que nos identifican como seres humanos únicos. Os invitamos a ver una de las presentaciones de Gerd Leonhard al respecto.

Como él dice: el futuro es una mentalidad, no un marco de tiempo.

¡Humanicémonos más, pues!