Para poder ser comercializados en el Espacio Económico Europeo (formado por la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega), muchos productos tienen que llevar obligatoriamente el marcaje CE, con el objetivo de informar a usuarios y autoridades de que el producto comercializado cumple con la legislación europea en materia de requisitos esenciales, es decir, con los niveles de seguridad, protección del medio ambiente y sanidad exigidos por la Unión Europea. Este marcaje es válido tanto para productos fabricados dentro como fuera del EEE, pero solo es válido para aquellos productos para los que se han introducido especificaciones de la UE.

¿Cómo obtener el marcaje CE?

Los fabricantes deben seguir los siguientes pasos para obtenerlo:

1- Identificar los requisitos aplicables al producto a escala de la UE, que se establecen en directivas que afectan a varios productos o sectores, como los juguetes, los equipamientos eléctricos, la maquinaria, los productos sanitarios, los ascensores… Estas directivas también establecen los requisitos esenciales que han de cumplir los productos. Consulte el web en inglés  para conocer con más detalle las directivas correspondientes a cada grupo de productos.

2- Comprobar si el producto cumple los requisitos específicos: hacerlo es competencia del fabricante. Si existen normas europeas armonizadas correspondientes a su producto y la empresa las sigue, se presupondrá que el producto cumple con las directivas.

3- Comprobar si un organismo de evaluación tiene que testar su producto, con el fin de que cumpla con los requisitos técnicos específicos. Este paso no es obligatorio para todos los productos (consulte el web en inglés para saber con qué organismo notificado se debe poner en contacto). Por ejemplo, en España AENOR es organismo notificado por las directivas de aparatos de gas, ascensores, calderas, equipos marinos, equipos a presión, equipos de protección individual, instalaciones de transporte de personas por cable, máquinas y productos de construcción.

4- Poner a prueba su producto: si no es necesario que un organismo independiente verifique su producto, es competencia suya comprobar que este cumple los requisitos técnicos pertinentes. Este paso incluye la estimación y la documentación de los posibles riesgos derivados del uso del producto.

5- Redactar la Declaración CE de conformidad, que debe incluir todos los documentos que demuestren que el producto cumple los requisitos técnicos.

6- Estampar el marcaje CE en el producto y/o en el embalaje y redactar la declaración de conformidad. Si un organismo notificado ha tenido que intervenir (3), en el producto también debería constar el número de identificación de ese organismo. En la misma línea, también es necesario redactar y firmar una declaración de conformidad donde conste que el producto cumple todos los requisitos legales.

¿Cómo tiene que ser el logo?

El logo CE debe respetar las siguientes normas:

  • Se tienen que conservar las proporciones, siendo la dimensión vertical mínima de 5 mm.
  • Se debe colocar sobre el producto o su placa descriptiva. Cuando no sea posible, se tiene que fijar en el embalaje, en su caso, y en los documentos que lo acompañan si la Directiva lo exige.
  • Se colocará de forma visible, legible e indeleble.
  • Tiene que ir seguido del número de identificación del organismo notificado involucrado, en su caso.
  • Es el único marcaje que indica que el producto cumple las directivas de aplicación.
  • Debe colocarse al final de la fase de control de producción.
  • Lo fijará el fabricante o su representante autorizado en la Unión Europea. Excepcionalmente, cuando la Directiva lo permita, podrá fijarlo la persona responsable de la puesta en el mercado del producto en la Unión Europea.
  • Está prohibido colocar signos que se puedan confundir con el marcaje “CE”, tanto en el significado como en la forma. Un producto podrá contener otras marcas o sellos, siempre que no se confundan con la marca “CE” y que no reduzcan su legibilidad y visibilidad.