Interactius es una empresa catalana que nació en 2012 de la mano de sus fundadores, Carlos Ruiz y Josep Blanco. En sus inicios, su plantilla constaba de cuatro personas trabajadoras, hasta llegar a las quince que son en la actualidad.

Esta pyme catalana ofrece a sus clientes servicios en diseño estratégico y está especializada en la investigación con usuarios. Josep Blanco, con formación en bellas artes, lidera el diseño estratégico de Interactius, mientras que Carlos Ruiz, ingeniero especializado en diseño multimedia y diseño de la interacción, se ocupa del contacto directo con los clientes y de las nuevas oportunidades de negocio. Junto con su equipo, trabajan para mejorar el modelo de negocio de las empresas a través de una visión estratégica que consiste en el conocimiento de sus usuarios: trabajadores y clientes potenciales.

Defienden que las pymes que no conocen a sus clientes no pueden enfocar su negocio a los resultados; por eso, una de sus tareas principales es realizar una investigación y una compilación de datos a través de entrevistas en profundidad con los usuarios, así como estudios del contexto en el que se encuentra la compañía, para minimizar los porcentajes de error. Lo hacen de una manera iterativa, dado que las tendencias cambian y, lo que hoy es una oportunidad de negocio lucrativo, en un año quizás ya no lo será.

Analizan el mercado de cada cliente, estudian su competencia y los posibles cambios de tendencias. Con todos estos datos, definen los puntos estratégicos y detectan las oportunidades de mejora y las soluciones a los problemas de las empresas.

Interactius ofrece sus servicios a una amplia tipología de empresas de diferentes sectores, de las cuales un 30% son pymes.

Sobre sus inicios, el cofundador y COO, Carlos Ruiz, explica que en los primeros años doblaron su facturación gracias al boca-oreja, que les funcionó muy bien. “Nuestros clientes nos han hecho siempre la mejor publicidad”, asegura. Además, dice que, hoy en día, están centrados en organizarse internamente para hacerse fuertes: “La idea no es crecer mucho en volumen, nos sentimos cómodos con esta estructura que es flexible y adaptable a los cambios”.

“A veces lo más difícil es el cambio de mentalidad de las compañías, puesto que normalmente tienen una larga trayectoria con procesos superimplantados y muy definidos”, constata, después de destacar que la transformación digital pasa por hacer entender a los empresarios que el cambio de software no es solo responsabilidad de un equipo IT, sino que la transformación digital se debe hacer desde dentro hacia fuera, adaptando procesos internos y definiendo las necesidades de las personas involucradas en todo el entorno de la empresa: clientes y trabajadores. 

 “Tener una visión estratégica da valor a las pymes y hace que se adapten al mercado. Escuchar a los clientes y a los trabajadores para adaptarse a sus necesidades se traduce en mejores resultados”.

Por poner un ejemplo, ahora mismo están ayudando a una empresa a enfocar la visión estratégica de sus servicios y la definición de su nueva APP. El objetivo es lograr que esta compañía crezca a través de un aumento de sus ventas, fidelizando clientes y captando a nuevos consumidores. “Cocreamos con ellos la estrategia para dar la mejor salida a su producto. Sabemos que lo que ofrecerá la aplicación es lo que sus usuarios esperan y necesitan”, añade.

Hace unos meses se asociaron a un grupo de empresas con el objetivo de ayudar al tejido productivo que conforman las micro, pequeñas y medianas empresas y al sector industrial, que “requiere de una transformación tecnológica y digital de forma inmediata para que en un futuro próximo no tenga problemas de adaptación al mercado”.

La aplicación de la metodología Agile:

En relación con la metodología Agile, que consiste en la división del trabajo en varias fases productivas en proyectos que requieren flexibilidad y rapidez, han hecho una adaptación, un híbrido que les permite hacer investigación, definición y diseño. “Tenemos ADN Agile pero nos hemos adaptado y nutrido de otras metodologías”, comenta.

A diferencia de su competencia, desde que Interactius se fundó en 2012, tienen un laboratorio que les permite analizar la experiencia de los usuarios cuando interactúan, evaluar su rendimiento, sus percepciones, etc. También imparten formación en las empresas y en academias, lo que les sirve como reciclaje interno y constante.

“Nacimos con la idea de que el diseño tenía que estar centrado en el usuario y de que las personas han de estar en medio de las estrategias empresariales”, concluye, antes de manifestar que Interactius se quiere posicionar como empresa experta en el diseño estratégico: “Gracias a la investigación y al análisis de datos conseguimos soluciones que aportan valor real a los usuarios. Nuestro lema es #NoResearchNoParty”.