Contactos, networking, leads, usuarios, clientes, mercado, segmento, … A veces sin ni siquiera ser conscientes, son términos presentes en nuestro día a día. Tan a escala personal como profesional los datos de nuestras relaciones, posibles relaciones, o potenciales relaciones configuran nuestra “ base de datos “.

Tener y mantener esta base de datos “limpia”, alimentarla y optimizar su estructura o funcionalidad nos llevará a tener una BUENA BASE DE DATOS. Y esta es diferencia entre simplemente recopilar datos o tener un tesoro.

Decimos tesoro porque una buena base de datos es uno de los activos más preciado que puede tener una empresa o negocio. De hecho, todo empieza por aquí.

En realidad, ya pensamos siempre en contactos y relaciones

Se entiende que cuando ponemos en marcha un nuevo negocio es porque hemos identificado una necesidad de al menos un grupo de personas, es decir, nuestros clientes potenciales, de quien tenemos o podemos encontrar datos aunque sea para saber dónde están, como son, o como se llaman (ver post Cómo construyo una base de datos? ).

Que cuando cambiamos un precio o hacemos una oferta, es porque pensamos o sabemos, que podremos captar usuarios interesados ??que tenemos identificados, o incrementar las ventas de nuestros clientes fieles que sabemos quienes son mejor que nadie.

Las empresas también son sociales desde el momento que están formadas por personas, por lo tanto no es de extrañar que todo termine girando en torno a las relaciones. Quizá sólo se trata de serme más consciente y cuidarlo, mimarlo lo, trabajarlo como se merece.

El siguiente paso, por supuesto, será hacer uso de nuestra base de datos de una manera estratégica, pero para poder utilizarla debidamente o sacar provecho, empezamos por optimizarla.

En la nueva era de transformación digital que vivimos y las posibilidades que nos da p  base de datos lo que hace a captar y acceder a datos, hay cierto debate ético respecto a lo que permitimos que sepan de nosotros las compañías, o hasta qué punto una empresa necesita conocer “tanto” de sus usuarios, clientes o potenciales clientes.

No entraremos aquí en estas consideraciones, entendiendo que, primero, sobre el registro de base de datos cumplimos con la Ley de Protección de Datos (LOPD) (ver también como PIMEC te puede ayudar en este sentido ). Y segunda, no captamos datos de manera redundante sino focalizar el registro de datos en las que realmente son útiles y significativas para el desarrollo de nuestro negocio.

Centramos pues la atención a la base de datos desde el punto de vista del marketing

Considerar una base de datos como buena, pasa para que sea calificada. No sólo capturar datos y registrarlas en una agenda, excel, crm o similar, sino además, que estos datos sean útiles para nuestro negocio, sean ciertas, estén actualizadas, estructuradas, clasificadas, se puedan segmentar y, al fin y al cabo, nos aporten valor.

En un próximo post trataremos el tema de la segmentación o cómo podemos clasificar nuestra base de datos. De momento, empezamos por limpiarla, tomar medidas para que siga siendo una “buena base de datos”, y hacerla crecer.

Construimos primero nuestro tesoro, para que pueda dar buenos frutos.