El liderazgo empresarial puede ser sencillo si sabemos gestionar las necesidades básicas de las personas en el entorno profesional como son el autoconocimiento, autorrealización, interrelación, cooperación, bienestar, … y gestionar las actitudes y voluntades para querer hacer, conocer, reconocer, reflexionar y sobre todo cambiar.

Uno de los cambios más significativos en los modelos de gestión de las empresas ha sido la creación de espacios de interrelación en el que el factor humano es su máxima prioridad.

Algunas habilidades de un buen líder

Este cambio ha exigido que se adquieran nuevas habilidades del liderazgo empresarial:

  • empatía
  • asertividad
  • comunicación eficaz
  • motivación
  • gestión del talento
  • reconocimiento de los logros alcanzados
  • generar confianza y oportunidades de desarrollo (retos)
  • fomentar la autonomía y la cooperación

la gestión del factor humano, nos lleva necesariamente a encontrar fórmulas sobre cómo liderar un equipo de manera eficaz y potenciar el talento de las personas

Estrategias de cómo liderar el equipo

Hay que implementar la estrategia más adecuada en cada situación, según nos dice el modelo de liderazgo situacional de Paul Hersey y Ken Blanchard, ellos proponen un líder que modele y responda a diferentes estilos de liderazgo en base a tres variables: el Objetivo, la madurez de la persona, la capacidad o conocimiento de la persona.

Crear un buen clima de trabajo: Promueve la participación, la cohesión, la interacción directa, la comunicación y las decisiones conjuntas con los miembros del equipo, conseguiré que los colaboradores estén dispuestos a sacar lo mejor de sí y articular esfuerzos para alcanzar nuevos retos.

 Predica con el ejemplo: Sé coherente y un referente para los que te rodean.

Renueva roles: Una forma de motivar a los equipos de trabajo es cambiando de vez en cuando los roles que sus miembros asumen. Una manera de aumentar el compromiso con el proyecto común y un excelente recurso para descubrir talentos.

 Gestiona los conflictos: en caso de conflicto, identificarlo y saber intervenir a tiempo, atender las discrepancias, escuchar asertivamente a las partes, y actuar con respeto apoyando la innovación y la mejora como equipo de trabajo.

Haz una comunicación fiable: Abordando los temas de interés común de manera directa, se transmite respeto y seguridad. La comunicación debe ser auténtica y sin ambigüedades.

Fija objetivos periódicos: los objetivos son referencias para la acción y es necesario que se cumplan haciendo seguimiento (que no es control) para aumentar la motivación de los colaboradores y potenciar su compromiso con el proyecto

Establece un trato directo con cada cada persona: Es fundamental tener un trato cercano con las personas que forme el equipo de trabajo y personalizar esta relación teniendo en cuenta que cada uno somos diferentes. Una de las funciones esenciales del líder es potenciar las habilidades y fortalezas de los miembros de su equipo.

Si quieres desarrollar más habilidades para ser un mejor líder, podemos hacerlo juntos.

María José Torrente, Psicóloga Organizaciones y Personas