El Parlamento Europeo ha aprobado la directiva para la reducción de los plásticos desechables en la UE. Los estados miembros tienen 2 años, hasta 2021, para adaptarla a su propia legislación. Se adoptan una serie de medidas significativas para frenar la comercialización y reducir los productos de plástico, que después de un uso ya son un residuo. Esta Directiva se enmarca dentro de la Estrategia Europea de los Plásticos que, a su vez, forma parte de la estrategia para promover la Economía Circular.

Las afectaciones de la Directiva son diversas, dependiendo del tipo de producto. Para algunos se propone la prohibición, para otros, unos elevados objetivos de reciclaje, de información para los consumidores en el etiquetado, de concienciación y de promoción de la responsabilidad ampliada del productor; es decir, el concepto de que quien pone en el mercado estos productos debe responsabilizarse de los mismos después de su uso, cuando se convierten en un residuo.

Prohibición:

  • Cuberterías de plástico (platos, tenedores, cuchillos); pajitas, bastones para los oídos; envases para comida y bebida de poliestireno expandido; productos hechos de plástico oxodegradable.
  • Ninguno de estos productos se podrá comercializar a partir de 2021.
  • Se establecen también objetivos generales de reducción de los productos de plástico que no sean prohibidos.

Botellas de plástico:

  • Deberán contener un 25% de plástico reciclado de aquí a 2025 y un 30% de aquí a 2030.
  • No más tarde de 2025, los estados miembros deberán garantizar la aplicación de medidas para reciclar el 77% de las botellas.
  • No más tarde de 2029, los estados miembros deberán garantizar la aplicación de medidas para reciclar el 90% de las botellas.

Ecodiseño:

  • La Directiva incorpora un capítulo de ecodiseño, obligando a rediseñar los tapones de bebidas, de manera que no se separen de las botellas, para evitar crear otro residuo.

Punto de no retorno

Los problemas ambientales, la escasez de materias primas, el aumento de la población y la generación de residuos que derivan del sistema productivo y económico lineal que tenemos actualmente está llegando al punto de no retorno, si no ha llegado ya en algún caso. Es imprescindible un cambio y hay consenso en que ese cambio nos lo ofrece la Economía Circular.

La Economía Circular es un sistema en el que se mantiene el valor de los productos y recursos empleados en el proceso productivo el mayor tiempo posible, y en que se busca cerrar el círculo (producción-uso-residuo), promoviendo la reutilización, la reparación y, en la última fase del ciclo de vida, la fácil separación de material y su reciclaje o valorización.

Las empresas que lo aplican son más competitivas, más sostenibles y están mucho mejor orientadas a los nuevos consumidores.