La Cámara Arrocera del Montsià y la empresa Algan Composites han desarrollado un material elaborado a partir de cascarillas de arroz que puede sustituir los plásticos en todo tipo de producto y reducir el impacto medioambiental.

Fruto de diez años de investigación, la Cámara Arrocera del Montsià y la empresa Algan Composites han desarrollado un material hecho a partir de cascarillas de arroz –el nombre científico de Oryza– que se obtienen del procesamiento de este cereal cultivado por los campesinos de la Cámara y que puede sustituir el uso de los plásticos para fabricar todo tipo de producto. Las ventajas que proporciona el nuevo material Oryzite son múltiples, desde la reducción de los plásticos y los residuos que se derivan del uso de dicho material, hasta la disminución de la huella ecológica. Oryzite fue seleccionado por la Comisión Europea, a propuesta de PIMEC, en el programa EREK de buenas prácticas en reciclaje y reutilización, y ahora sus impulsores quieren optar a fondos europeos del Next Generation EU para industrializar esta innovación.

A second life for rice waste | EREK – European Resource Efficiency Knowledge Center | Solutions for saving energy, material, water and waste (resourceefficient.eu)

Compatible con multitud de procesos productivos, el nuevo material se puede aplicar en la fabricación de envases, bolsas, palés o piezas de automoción y, por lo tanto, puede tener utilidad para un amplio espectro de sectores como por ejemplo el automovilístico, la logística, el textil, la construcción, el packaging o el mobiliario y mobiliario urbano.

La producción del nuevo material, que se acaba de dar a conocer, se lleva a cabo en la misma planta de la Cámara Arrocera del Montsià, en Amposta (Tarragona), donde se procesa el arroz. La inversión en recursos, pruebas y desarrollo de la planta productiva ha sido de alrededor de los 4,8 millones de euros. Con unas instalaciones de transformación de unos 34.000 metros cuadrados y una extensión de cultivo de arroz de 8.400 hectáreas, la Cámara elabora unas 60.000 toneladas de arroz cada año y tiene capacidad para producir 14.000 toneladas anuales de Oryzite, explica el presidente de la entidad, Marcel Matamoros.

Este es uno de los aspectos que destaca Iban Ganduxé, consejero delegado de Algan Composites, una empresa tecnológica de estudio de productos nuevos y sistemas de fabricación respetuosos con el medio ambiente, ubicada en Santa Maria de Palautordera (Barcelona). “Cada año hay cultivo y cosecha de arroz” en Catalunya, con más de 100.000 toneladas anuales, por lo que la producción de Oryzite es un claro y buen ejemplo “de una economía circular completamente redonda”, la que menos recursos utiliza y la que menos residuos genera, destaca Ganduxé.

A su entender, la parte más importante del beneficio medioambiental de Oryzite es la gran reducción o sustitución de la materia prima proveniente del petróleo –y si no proviene del petróleo también– por una materia prima que producimos cada año: el arroz y su cáscara. De hecho, la cáscara de arroz es uno de los principales subproductos agroindustriales existentes en el planeta porque cada año se producen más de 800 toneladas de arroz en todo el mundo.

La cáscara del arroz se compone de sílice en un 15% –presente en muchos vegetales para aumentar su resistencia– y de un 85% de material orgánico (celulosa, lignina, D-xilosa y una pequeña proporción de D-galactosa).

Oryzite permite reducir el uso y los residuos de plásticos en una gran diversidad de productos gracias a la sustitución de estos derivados del petróleo en un porcentaje que va del 3% al 85%, una cifra superior a la que permiten otros materiales con los que solo se puede elaborar una mezcla aditiva hasta un 61%. “Se puede aplicar Oryzite a cualquier producto con más o menos cantidad, salvo que se trate de un material de color transparente”, concreta el consejero delegado de Algan Composites. Además, Oryzite es un material que, mezclado con otros compuestos termoplásticos y termoestables, se puede modelar.

 

Una buena muestra de ello es que grandes marcas como la automovilística Seat, Roca (cerámica sanitaria), Nupik (vajillas desechables), Novsus (envases para cosmética), Zanini (componentes de automoción) y Mosser (parques infantiles y equipos deportivos) están haciendo test para la implementación de Oryzite en sus procesos productivos. La empresa que ha hecho más difusión ha sido el fabricante de coches Seat. La marca del grupo Volkswagen está trabajando en algunas de las piezas del nuevo Seat León que tiene previsto sacar al mercado el 2021. El ingeniero de desarrollo de acabados interiores en Seat, Joan Colet, destacaba hace unas semanas, cuando dieron a conocer la prueba piloto, que “la cáscara de arroz nos permite trabajar en la reducción de plásticos y material derivado del petróleo”. Los ensayos para el modelo Seat León consisten en modelar algunas partes del coche, como la puerta trasera, el doble piso de carga del maletero o el revestimiento de techo con cáscara de arroz mezclada con poliuretanos y polipropilenos, de modo que a primera vista no se aprecia la diferencia pero pesan menos.

Los fabricantes valoran que gracias a Oryzite no solo se produce un menor impacto medioambiental sino que además, al tratarse de un material menos pesado, puede ser interesante para determinados productos, como es el caso citado de la fabricación de automóviles. En realidad, sus impulsores calculan que por el hecho de ser un material más ligero puede generar más de un 20% de ahorro en costes, lo que redunda en un incremento de los márgenes de producción.

Pero más allá de la reducción de los plásticos, la utilización de Oryzite “disminuye la huella de carbono de nuestros clientes y las emisiones de CO? a la atmósfera”, expone Ganduxé, y recuerda que el nuevo material ayuda a disminuir los gases de efecto invernadero ya que necesita menos tiempo y temperatura de fabricación. Además, las cascarillas de arroz captan carbono y, por lo tanto, el Oryzite es captador de emisiones.

Siguiendo con el ejemplo de la automoción, si se coge como ejemplo la fabricación de un coche utilitario, el uso de plásticos –que representan alrededor de un 15% del peso total– genera 750 kg de CO? de media de emisiones a la atmósfera. La sustitución total por Oryzite implicaría rebajar hasta 64 kg de CO? estas emisiones.

Otra ventaja del uso del nuevo material es que “permite la incorporación de otras propiedades a las que ya tienen los productos de nuestros clientes, porque mejora su ciclo productivo y los consumos de energía también son más bajos en el momento de procesar Oryzite”, manifiesta Ganduxé. En este sentido, comenta lo que tiene de positivo el material para fabricar packaging desechable y que se ajuste a las normativas de seguridad. “Se puede hacer un producto de packaging compostable, biodegradable y soluble en agua y que, además, se pueda reciclar como un abono natural para las plantas”, concreta.

En definitiva, Oryzite “tiene todas las ventajas posibles para que una empresa sea más sostenible, pero también para generarle más beneficios interna y externamente”.