Podríamos decir que la zona de confort es esta zona imaginaria donde nos encontramos cómodos para que todo nos es familiar y donde no hay imprevistos. Esta zona está formada por un conjunto de elementos que acomodamos para evitar correr riesgos y así sentirnos seguros .

Pero en la zona de confort no todo es bueno. Dentro de la zona de confort también hay cosas negativas que no nos gustan (una relación de pareja, un trabajo, malas costumbres adquiridas, etc.), pero que al fin y al cabo nos resultan cómodos y preferimos aquello de que más vale ” malo conocido “.

Beneficios al salir de la zona de confort

Pero salir de la zona de confort nos aporta muchos beneficios, tanto a nivel personal y profesional . Algunos ejemplos:

  • Estimula nuestro afán de superación . Cuando conseguimos salir y ampliar nuestra zona de confort la satisfacción personal es muy grande y eso nos hace ir a más y crecer como personas.
  • Fomenta el crecimiento personal . Cuando nos damos cuenta de que somos capaces de lograr lo que nos daba miedo, resulta una aportación muy valiosa a nuestra personalidad. La carga de experiencias nos acompaña en nuestro camino para explorar más allá de nuestra nueva zona de confort.
  • Permite aprender a gestionar los imprevistos. Decimos adiós a la aburrida seguridad de la zona de confort y aprendemos miles de herramientas para hacer frente a imprevistos que surjan.
  • Aumenta la seguridad en nosotros mismos . Cuando uno se enfrenta a un reto y lo supera cree un poco más en sí mismo y eso le da una inyección de valentía y seguridad para dar el siguiente paso y así sucesivamente.

Si toda nuestra vida es una zona de confort, cuál es el problema? Pues que nos perdemos todo un mundo de oportunidades y experiencias nuevas.

 zona-de-confort1 El objetivo es ir expandiendo poco a poco nuestra zona de confort, por lo que lo que en un principio está fuera de ella, en terreno pantanoso y que parece peligroso o difícil, termine con el tiempo formando parte del repertorio de conductas y rutinas de nuestra zona de confort.

Razones que nos impiden salir de nuestra zona de confort

Pero entonces, ¿qué nos impide explorar fuera nuestra zona de confort? Pues principalmente el miedo al cambio , pero existen otras razones por las que no lo hacemos:

  • Por hábito: somos animales de costumbres y organizamos nuestra vida en base a unas rutinas, las que nos cuesta mucho cambiar.
  • Por miedo al fracaso: tenemos miedo de probar cosas nuevas por miedo a equivocarnos.
  • Por pereza: aquellas cosas que requieren un poco de esfuerzo, nos dan una pereza tremenda, porque estamos muy acomodados.
  • Por falta de seguridad en nosotros mismos: cuando una duda de sí mismo le cuesta mucho dar un paso adelante, correr riesgos, porque si le sale mal supone un pinchazo en su ya baja autoestima.

Aunque te apetece quedarte en tu zona de confort? Haz una reflexión sobre tu vida, tu trabajo y sobre ti mismo, y ves que hay cosas que no te gustan, quizá es el momento de dar un paso hacia el cambio.