Sin salud no hay trabajo

Existen pocos estudios que analicen con profundidad el estado de salud de los profesionales autónomos respecto al conjunto de la población. De hecho, la Estrategia Nacional de Impulso del Trabajo Autónomo 2022-2027 del Gobierno del Estado establece que hay que mejorar la información sobre las necesidades del trabajador autónomo, incluyendo aspectos como la salud.

No obstante, sí que existen documentos y trabajos que realizan una aproximación a diferentes aspectos relacionados con la salud de los autónomos. El Ministerio de Trabajo y Economía Social, por ejemplo, ha publicado el documento Precariedad laboral y salud mental. Conocimientos y políticas, que indica que existe evidencia de la relación entre el trabajo autónomo y la salud mental, y que pueden existir asociaciones entre el trabajo por cuenta propia y el estrés, la depresión o la ansiedad.

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo, por su parte, relacionan los problemas de salud cardiovasculares y las jornadas largas de trabajo, que en los últimos años se han visto incrementadas por fenómenos como el teletrabajo, el aumento de los trabajos flexibles o el trabajo autónomo.

Un artículo publicado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Granada, seleccionado por la Fundación la Caixa, señala que el trabajo temporal y, sobre todo, el autoempleo reducen el bienestar de los trabajadores. Según este estudio, los trabajadores temporales y autónomos tienen unos niveles de salud un 37% menores que los de los asalariados permanentes. La salud es el ámbito del bienestar donde la reducción es más notable.

Según la Asociación Española contra el Cáncer, la enfermedad oncológica deja cada año en España 25.000 personas en riesgo de exclusión. Este riesgo de exclusión afecta fundamentalmente a tres colectivos: los autónomos, los desempleados y los trabajadores con bajos ingresos. De acuerdo con el estudio del AECC, en 2022 se detectaron 13.015 casos de cáncer en autónomos.

Sin caer en el alarmismo, todos estos datos nos tienen que hacer pensar en la necesidad de poner el foco en la salud de los autónomos, con más conocimiento, y, sobre todo, con una mayor atención.

La escasa disponibilidad de tiempo para acudir a los centros de salud, la elevada carga de trabajo o el exceso de responsabilidad en una sola persona, especialmente en el caso de autónomos que trabajan solos, pueden ser factores que acaben teniendo consecuencias sobre la salud de estas personas. Por este motivo, es necesario que los profesionales de la salud y las instituciones de este ámbito tengamos especial cuidado.

La red de oficinas de farmacia se caracteriza por su proximidad, accesibilidad y capilaridad por todo el territorio. Estos atributos nos sitúan en una posición favorable para dar respuesta a las necesidades de estos profesionales. Por eso, desde la Federación de Asociaciones de Farmacias de Catalunya, en colaboración con Autònoms PIMEC, estamos trabajando para diseñar estrategias que nos permitan ayudar a los autónomos a cuidar de su salud y dar una primera respuesta a sus necesidades.

Porque la salud es lo primero, y sin salud no hay trabajo.

 

Autoras:

Eva Boscasa
Farmacéutica y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB)

Núria Escarrer
Farmacéutica y miembro de la Junta Directiva de l’Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB)

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