El merchandising es en origen la actividad de promover la venta de productos al por menor, incluyendo actividades como técnicas de presentación en el punto de venta o muestras gratuitas para testar el producto.
¿A quienes no han obsequiado con una muestra de colonia a la perfumería, o ha encontrado un sobre pegado a un anuncio en una revista? ¿O quién no ha visto una azafata ofreciendo probar un producto en el supermercado?
Esta actividad embargo, se ha expandido a otros sectores más allá del comercio al por menor, y actualmente entendemos como merchandising todos aquellos elementos promocionales de nuestro negocio, que llevan nuestra marca o la de nuestros productos .
Por supuesto, la entrega gratuita de productos para poderlos probar es la estrella del merchandising, pero muchas empresas industriales o de servicios se han servido de productos promocionales como táctica comercial.
Los más típicos son los bolígrafos, camisetas, gorras, o blocs de notas con la serigrafía del nombre de la empresa o marca del servicio o producto. Para clientes más vip, se regalan incluso maletas, anoraks, plumas estilográficas o relojes.
Las amenities de los hoteles, o muestras de jabones, pastas de dientes, etc. para uso del cliente, entran también en esta categoría. Como las camisetas, pósters o fotos con la firma que podemos comprar en un concierto de nuestro artista preferido.
El merchandising debe servir como técnica comercial para vender más; sea ??para probar un producto, mejorar el servicio, recompensar a los clientes fieles, o hacernos recordar y, precisamente, fidelizar clientes.
Pero no todo sirve, y no todo para cualquier tipo de negocio . Claro que siempre podemos caer en los bolígrafos, pero por ejemplo, para una empresa que fabrica zapatos, tal vez resulta más adecuado regalar cepillos de zapatos o betún antes de que un bolígrafo.
Debemos pensar, sobre todo, en la real utilidad del merchandising para nuestro cliente .
Para una escuela de inglés, podría tener sentido regalar un llavero con el Big Ben, a modo de motivación para el alumno para aprender inglés y el recordatorio constante de poder viajar a Inglaterra para practicar el idioma.
Normalmente, cuanto más invertimos en una pieza de merchandising más valor le puede dar nuestro cliente, pero a veces hay que pararse a pensar en el efecto emocional del regalo, o la utilidad del mismo para que sea realmente efectivo y cumpla su función.
También debemos pensar en como exponemos nuestra marca en la pieza . A veces nos conviene añadir nuestra marca de forma bien visible; otros, es mejor un recordatorio discreto (un logotipo pequeño).
En definitiva, volvemos a caer en la necesidad de analizar nuestro producto, nuestro cliente y pensar una estrategia efectiva en cualquier acción de marketing que realizamos. También, a la vez de invertir en acciones de merchandising.
Próximamente, aportaremos más ideas de merchandising efectivo.
