Ante los requerimientos a causa de los efectos de la pandemia, las empresas han ido implementando nuevas fórmulas para comunicarse con sus clientes y con sus trabajadores. Una de ellas es la aplicación de WhatsApp.

Efectivamente, en España existen perfiles de WhatsApp para empresas desde enero de 2018. Se llama WhatsApp Business y es una aplicación móvil distinta a la del WhatsApp convencional. Una y otra son incompatibles, por lo que es recomendable optar por una de estas posibilidades:

  • Usar un teléfono distinto al habitual y asignarlo solo a la empresa (puede ser con tarjeta prepago en lugar de tarifa de datos). Instalar en él la aplicación WhatsApp Business.
  • Usar el teléfono habitual y “machacar” (o sobrescribir) con la aplicación WhatsApp Business la habitual aplicación de WhatsApp. Mantendrá todos los contactos y las conversaciones, pero tendrá la apariencia de WhatsApp para negocios. No es recomendable porque WhatsApp lo usamos generalmente para hablar con la familia y amigos.

WhatsApp Business tiene estadísticas, respuestas automáticas, posibilidad de etiquetar y filtrar a los contactos (clientes A, clientes B, leads, pedidos, recibos pendientes de pago…).

Usar grupos de WhatsApp para enviar comunicaciones comerciales no es recomendable

Si queréis enviar comunicaciones comerciales a un grupo de personas vía WhatsApp, debéis saber que contraviene la antigua LOPD y el actual RGPD, es decir, la normativa de protección de datos vigente en España.

Básicamente, un grupo de WhatsApp permite ver los nombres y los números de teléfono de otras personas, con lo que afecta a su privacidad. Sin embargo, es posible usar las listas de difusión de WhatsApp o los canales de Telegram, pero siempre cumpliendo con las obligaciones legales sobre protección de datos personales.

No se admite el consentimiento tácito. Solo es posible enviar comunicaciones a quienes hayan aceptado recibirlas expresamente. Por otro lado, es obligatorio guardar un registro de estas aceptaciones expresas y debemos comunicar la existencia del fichero de datos a la Agencia Española de Protección de Datos. Además, debemos facilitar un método sencillo para darse de baja de la lista de difusión y hay que cumplir con el resto de las obligaciones sobre protección de datos.