PIMEC, a través de su Fundación y de diferentes programas en curso y otros que están previstos, está implicada en lo que se conoce como la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Esta agenda se plantea objetivos a nivel del conjunto del planeta en el ámbito del ciclo de los recursos, en base a la reutilización, reparación, remanufactura y reciclaje de los materiales y productos frente a las materias primas vírgenes. En un planeta amenazado, la agenda fija objetivos para todos los niveles de la sociedad, incluido el mundo de la empresa. Más específicamente, tres de los diecisiete ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la Agenda contemplan aspectos relacionados con la economía circular aplicada a la empresa.

En este contexto, en uno de los últimos informes del Observatorio de PIMEC, La economía circular a través de tres ejemplos de empresa (2/2019), se describen tres casos de empresas que operan o que tienen proyectos en el concepto de la “economía circular”, basada en el principio de cerrar el ciclo de vida de los productos, servicios, materiales, el agua y la energía.

Un caso es PICVISA, de Calaf, que ilustra cómo una empresa hace de la excelencia tecnológica una herramienta para facilitar el reciclaje de plástico y de vidrio de los residuos urbanos: aplicando la visión artificial, la empresa consigue altos niveles de eficacia y en su selección. Y facilita, lógicamente, el reciclaje y la reincorporación en el mundo de las materias primas.

El segundo caso es el de Manufacturas ARPE, una empresa de Arenys de Munt, que ha llevado a cabo un proyecto de recuperación de toallas usadas, que de otro modo habrían sido desechadas, para fabricar bayetas de limpieza industrial. Adicionalmente, en la elaboración de toallas ha incorporado materias primas (polietileno tereftalato, o PET) recicladas.

El tercer caso es COPIRAL, de Agramunt, que ilustra un negocio que desde su origen ha reciclado, concretamente productos rechazados por la industria agroalimentaria (por problemas de fabricación, por caducidad, por etiquetaje, por problemas de calidad…) para producir pienso que alimenta a cerdos.

El mundo de la economía circular es inmenso y seguramente entrará en una fase de crecimiento exponencial. Con estos tres casos analizados, PIMEC pretende contribuir a la difusión de la sostenibilidad que nuestra sociedad (incluidas las empresas) deberá plantearse si queremos legar a nuestros hijos un planeta mínimamente preservado. La amenaza de los gases de efecto invernadero, o el despilfarro de recursos naturales finitos, entre otras cuestiones, hacen muy necesario reaccionar. O lo hacemos, o el planeta irá a la deriva. La economía circular señala una de las múltiples vías que tenemos para evitarlo.