La estrategia empresarial es una metodología que se viene desarrollando desde la década de los 80, y que cada vez cuenta con más estudios, estructura y herramientas. No es nueva, y como concepto, no varía en la actual era digital.

Definir la estrategia de nuestra empresa no solo sigue siendo válido, sino necesario, también, en la era digital. No cambia el proceso en sí, solo el entorno y los recursos.

Recordemos en qué consiste la estrategia empresarial

Cualquier negocio necesita tener bien claras su visión, misión y objetivos a corto y largo plazo. Una vez esto está claro, la estrategia empresarial es la definición de un plan de acciones para alcanzar dichos objetivos, teniendo en consideración la capacidad y los recursos (humanos, financieros, físicos y tecnológicos) con que cuenta.

La estrategia empresarial es el procedimiento o el borrador de lo que tenemos que hacer para conseguir lo que queremos, y las acciones que ello conlleva.

Si, por ejemplo, nuestra empresa de producción de cerveza artesanal tiene por objetivo convertirse en una empresa Premium donde la excelencia del producto y servicio son nuestros rasgos característicos y diferenciales, para definir la estrategia empresarial a seguir se trata de responder a preguntas como:

  • ¿Cuál es el valor añadido que nos debe diferenciar de la competencia
  • ¿Cómo podemos potenciar dicho valor? ¿Qué debemos hacer para poder transmitirlo y darlo a conocer?
  • ¿Qué aspectos de la producción podemos mejorar?
  • ¿Qué debemos cambiar de nuestro servicio al cliente?
  • ¿Cuáles serán los ámbitos de actuación de nuestro negocio?
  • Etc.

¿Qué debemos tener en cuenta para la era digital?

En el proceso de definir nuestra estrategia empresarial ya hemos comentado que debemos tener en cuenta el entorno y los recursos. Es en este aspecto donde la era digital nos aporta un nuevo panorama, por lo que tendremos que adaptar nuestra estrategia a este nuevo entorno y a los recursos disponibles.

  • Nuevos hábitos de los clientes, demanda de conectividad y movilidad
  • Aparición de nueva competencia y de modelos de negocio diferentes gracias a la digitalización
  • Aumento de la agilidad, flexibilidad, o automatización en los procesos
  • Segmentación y tendencia a la personalización máxima

Estos y otros factores marcarán nuestra nueva estrategia, no solo para crecer, sino para asegurar nuestra supervivencia en el mercado. Será necesario que la estrategia en la era digital contemple la innovación, y la búsqueda constante de la eficiencia.

No sirve pensar simplemente en la versión digital de nuestro producto o servicio, sino que la adaptación de la estrategia a las nuevas circunstancias actuales nos obliga a cuestionar nuestro modelo de negocio, hasta el punto de que sea necesario reinventarnos completamente.

¿Dónde podemos fallar?

De cara a la definición de la estrategia empresarial debemos tener en cuenta todos los aspectos mencionados; no podemos dejar ninguno de lado, o resultará, como muestra el siguiente gráfico, en una situación de fracaso.

Estrategia empresarial

Y tú, ¿ya has adaptado tu estrategia empresarial a la nueva era digital? ¡Cuenta con nosotros para orientarte y acompañarte en el proceso!