Maria Navas es una profesional del arte floral y ha creado su propia marca de zapatos hechos con materiales naturales: Kahuarau. Ha participado en varios cursos de formación de PIMEC y considera que la mejora continua es uno de los elementos clave para el crecimiento personal y profesional.

Se define como una amante de la naturaleza. Le gustaría dedicarse a la docencia en algún momento de su vida. Ha restaurado muebles y también ha realizado proyectos nupciales y de moda relacionados con el arte floral que estudió en la Escuela Smilax de Vilassar de Mar.

Tu marca de zapatos se llama Kahuarau. ¿Qué significa?

Kahuarau significa ‘metamorfosis’ en maorí, el idioma que se habla en Nueva Zelanda. Es un nombre sonoro y que tiene mucha fuerza. Me gustó porque los neozelandeses respetan mucho la naturaleza y nosotros utilizamos materiales naturales, adaptándolos al uso diario a través del calzado.

Cada zapato que diseñamos y creamos es una pieza de arte única. Nos gusta ofrecer calzado cómodo para el día a día y también tenemos otra línea de piezas más elegantes y exclusivas para las ocasiones especiales.

Combinas tus conocimientos en moda con tu experiencia como profesional del arte floral. ¿Crees que es esto lo que distingue tus diseños de los de la competencia? ¿Es tu seña de identidad?

Me encanta innovar y Kahuarau tiene un estilo propio. Yo vengo del mundo de la moda, tengo muchos conocimientos y me gusta aplicarlos en mis zapatos.

Hemos realizado un estudio de nuestra competencia y solo hemos encontrado dos marcas que en la actualidad llevan a cabo una actividad parecida a la nuestra. Podemos decir que nuestro calzado es pionero.

Utilizas materiales reciclables. ¿Crees que tus clientes valoran la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente que promueve tu marca?

Por descontado. Nuestros clientes son de un perfil muy concreto y están muy integrados en los conceptos de respeto a la naturaleza y la mejora del medio ambiente. Nosotros nos declaramos naturalistas dentro de un mundo global. Nuestro ‘target’ es gente que está en consonancia con el amor a la naturaleza.

Sin lugar a duda, eres un caso de éxito de exalumna de PIMEC que ha logrado crear o mejorar su modelo de negocio gracias a la formación. ¿Hiciste los cursos con el objetivo de crear tu propia empresa?

Considero que la formación es indispensable para avanzar y para tener un negocio o una profesión de calidad. Me formo continuamente porque creo que una de las cosas más importantes en la vida es el crecimiento personal.

Animo a todo el mundo a aprovechar los diferentes cursos que ofrecen entidades como PIMEC y que nos ayudan a formarnos como profesionales de manera constante.

Con frecuencia solo se relaciona la formación con personas muy jóvenes. Tienes 53 años, ¿crees que nunca es tarde para aprender?

Es cierto, nunca es tarde. Además, creo que es un error pensar lo contrario. Yo pienso formarme durante toda mi vida porque creo que es algo básico.

¿Consideras esencial la formación a la hora de reinventarse o de iniciar un cambio de modelo de negocio?

Sí. A veces también va bien formarnos en temas que no tengan mucha relación con nuestra profesión; no debemos acomodarnos en una postura de no hacer nada. Yo he descubierto que muchas de las actividades que a priori no podía aplicar a mi negocio, después me han servido para desarrollar y mejorar mi empresa.

Has cursado varias formaciones subvencionadas a través de PIMEC como, por ejemplo, un curso de escaparatismo en el TecnoCampus. De todas las actividades que has hecho con la patronal, ¿cuál te ha gustado más o cuál te ha sido más útil?

Todas me han servido para algo, he aprendido muchísimo. Sobre todo, me gustan los cursos en los que puedo desarrollar mi creatividad, que no son pocos. Ahora mismo, por ejemplo, estoy haciendo una formación de patronaje por ordenador.