Estos días todos tenemos un único tema de conversación, no podemos pensar en otra cosa. El Covid-19 está provocando una gran preocupación y malestar emocional. La incertidumbre sobre nuestro futuro, tanto a corto como a largo plazo, la preocupación por familiares y amigos enfermos y la sobre información a la que estamos expuestos diariamente, pueden llegar a provocarnos una serie de emociones primarias difíciles de gestionar.

Miedo, angustia, ansiedad, tristeza, rabia, frustración… serían las emociones más negativas. También compasión, empatía, comprensión, amor, estarían dentro de las emociones primarias más positivas.

De entre las emociones negativas, el miedo es una de las que muy probablemente todos hemos sentido en algún momento del confinamiento. El miedo es una emoción desagradable, pero saludable y necesaria para nuestra adaptación al medio. Pero, cuando este miedo es muy intenso, podemos llegar a sufrir un bloqueo emocional que nos lleve a paralizarnos, anulando nuestra capacidad de reacción y de búsqueda de soluciones alternativas que nos puedan ayudar a reencontrar el equilibrio y el bienestar emocional.

¿Qué podemos hacer para no bloquearnos como consecuencia de nuestras emociones?

Podemos utilizar técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación y el mindfulness, que nos ayudarán a centrar nuestra atención de una manera consciente para gestionar nuestras emociones y sobre todo su intensidad.

Las empresas se enfrentan a un nuevo escenario una vez finalice el confinamiento. Cada miembro del equipo tendrá una reacción emocional diferente en función de su situación personal, y será un punto importante poder ofrecer a los trabajadores un apoyo emocional adaptado a sus necesidades.

Desde casos en los que se tendrán que superar pérdidas familiares, a casos en los que existirá una angustia ocasionada por el miedo al contagio por el retorno a la actividad. Todas estas situaciones tendrán que contemplarse por parte de las empresas, y ser tratadas con cuidado desde una perspectiva profesional, para conseguir que los trabajadores se sientan cuidados y valorados dentro de la empresa, generándose un sentimiento de pertenencia y compromiso.

Desde PIMEC estamos a tu lado para ayudarte a gestionar este apoyo emocional tan necesario para tu equipo; es nuestra vocación y nuestra razón de ser como profesionales consultores a tu servicio.

Judith Costa
Consultora de Recursos Humanos de PIMEC