La formación dual universitaria y las empresas

Desde PIMEC siempre hemos apoyado firmemente el papel de las empresas como agente formador y como pieza fundamental en el proceso de formación y aprendizaje de las personas y en su valor formativo en cualquier etapa de la educación superior.

Hasta la actualidad, hemos tenido la oportunidad de trabajar la formación Dual en la Formación Profesional, que cuenta ya con gran recorrido, y seguimos trabajando para mejorar el sistema, especialmente para impulsar la participación de las micro y pequeñas empresas. Esta experiencia en el modelo de la formación profesional tiene que ser relevante para abordar la dual en el sistema universitario.

Teniendo en cuenta la normativa, la Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo del Sistema Universitario (LOSU), trata el tema de la formación dual en varios artículos, y destacamos el 4.c que define la formación dual como un modelo formativo que combina los aprendizajes académicos y prácticos en entornos laborales reales. Además, en el artículo 35.3 se establece que las universidades tienen que fomentar la formación dual en sus planes de estudios. Finalmente, en el artículo 84.1 se prevé la creación de un programa de fomento de la formación dual en colaboración con las empresas. Por lo tanto, la LOSU reconoce la formación dual como un modelo formativo relevante y establece varios instrumentos para su promoción y desarrollo en el sistema universitario.

Entrando en el planteamiento de la aplicación de la Formación Dual Universitaria, destacamos la relevancia de combinar el aprendizaje teórico a las aulas con el aprendizaje de caracter práctico en un entorno profesional.

Integrar la teoría y la práctica teniendo la posibilidad de llevarlo a cabo en el mundo empresarial, de la mano de personas profesionales, capacita el alumnado en competencias específicas, pero también en aquellas softkills que proporcionan habilidades y conocimientos transversales y fomentan el espíritu crítico y los valores sociales y profesionales.

También toma un especial valor el hecho de que el alumnado, más allá del ámbito académico, cuente con el apoyo de personas profesionales del ámbito empresarial, con el rol de tutor de empresa, que facilitará el seguimiento y la supervisión en su desarrollo profesional, participando en la evaluación al finalizar la estancia formativa en la empresa.

Además, otro punto a destacar es el fomento de la inserción laboral que comporta la formación en modalidad dual. La experiencia previa del alumnado en las empresas y la pericia y conocimientos adquiridos incrementan las posibilidades de que esta persona profesional sea contratada al acabar su formación.

La formación dual universitaria no solo representa una oportunidad para el alumnado, sino también para las empresas y las universidades al encontrar puntos de conexión para establecer sinergias y nuevas colaboraciones. Y especialmente, a nivel curricular, y teniendo en cuenta las necesidades de las empresas hacia la oferta formativa, es una aproximación necesaria para la adaptación de aquellos contenidos académicos a las competencias reales de las empresas.

Teniendo en cuenta estos factores diferenciales hacia la metodología de aprendizaje tradicional, desde PIMEC animamos a las empresas y a las universidades a impulsar la formación dual universitaria como herramienta para formar a personas expertas en los diferentes sectores y que puedan dar una respuesta efectiva a la demanda de empleo actual.

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