Los fundadores de Zealia, Eduard Dàvila y Rosa Quero, trabajaron en empresas alimentarias antes de hacerse empresarios. Eduard es doctor en tecnología de los alimentos y Rosa es ingeniera agroalimentaria y licenciada en ciencia y tecnología de los alimentos. Ambos codirigen la empresa, pero Eduard está enfocado a la gestión interna y en el desarrollo del producto, mientras que Rosa se centra en la gestión externa como responsable de ventas.

¿A qué público queréis hacer llegar vuestros productos?

Aunque quizás lo primero que llama la atención es que se trata de un producto sin gluten, nuestros consumidores no son únicamente personas celíacas o con intolerancia al gluten. Muchas de ellas sencillamente buscan una alimentación más saludable, de calidad y ecológica. Y el hecho de que sean productos sin gluten a menudo se ve como un valor añadido. Elaborar productos más naturales, más saludables y con un método propio e innovador nos reporta una valoración muy positiva dentro del colectivo de consumidores del canal alimentario especializado.

Habladnos de vuestros productos…

La cartera de productos ha ido evolucionando con el tiempo. Inicialmente, empezamos con una oferta de 10 referencias, repartidas en tres familias de productos, y actualmente hemos multiplicado por 5 el número total de elaboraciones.

Nuestro producto estrella es el pan, elaborado de forma muy artesana con masa madre e ingredientes que le proporcionan un buen perfil nutricional. Además, al ser un producto ecológico, no utilizamos ningún aditivo químico, como por ejemplo conservantes o colorantes, y siempre nos gusta mejorar la oferta existente en el mercado lanzando nuevos productos con harinas nutritivas, sin azúcares refinados, etcétera.

Además del pan, también disponemos de repostería (galletas, brownies, madalenas…), snacks (colines, crackers…), cereales (granolas, barritas de cereales…) y pasta (fusillis y pasta para sopa). Buscamos aportar al mercado productos alimentarios saludables, con alguna funcionalidad interesante para el consumidor.

¿Quién forma parte de vuestro equipo?

Durante los primeros 4 años solo estábamos nosotros dos. Fue a partir del quinto año cuando incorporamos a la primera persona. Ahora, que la empresa tiene poco más de 8 años, somos 9 trabajadores en el equipo. Crear puestos de trabajo nos ha proporcionado mucha satisfacción, nuestra plantilla está formada por gente joven del pueblo de Llinars o de los alrededores, que empezaron a trabajar con nosotros sin ningún tipo de experiencia.

En todos los casos, la empresa se ha encargado de proporcionar la formación necesaria, tanto interna como externa. El criterio que hemos seguido siempre para la contratación de nuestros trabajadores se ha fundamentado en la implicación con el proyecto y en el compañerismo entre ellos para poder formar un buen equipo de trabajo.

¿Qué hace especiales vuestros productos?

Los pilares de Zealia se fundamentan en la elección de unos ingredientes que proporcionen unos buenos valores nutricionales a nuestros productos. Evitamos utilizar azúcares refinados, grasas poco saludables o aditivos innecesarios. Además de las calidades organolépticas, también es muy importante ofrecer toda la seguridad que requiere un producto sin gluten. En este sentido, disponemos de la certificación europea de espiga barrada, aparte de otras certificaciones como son la certificación ecológica de todos los productos y la certificación vegana.

¿Habéis aplicado o tenéis pensado aplicar algún Objetivo de Desarrollo Sostenible dentro de vuestra empresa?

Estamos totalmente comprometidos con los ODS. Ya estábamos al tanto de este reto, y pretendíamos orientar la empresa a la consecución del máximo nivel de desempeño en los próximos meses. Al conocer la implicación de PIMEC con este mundo, nos alegramos de poder trabajar juntos para avanzar en nuestro proyecto.

¿Cómo os veis dentro de unos años?

El mercado de productos ecológicos está experimentando un gran interés y, junto con el hecho de haber construido una estructura sólida y un buen know-how en la elaboración de los productos que podemos ofrecer, encaramos los proyectos comerciales que surgirán con unas buenas probabilidades de éxito.

Queremos crear una nueva línea de panes muy innovadora en el mercado nacional donde la funcionalidad del producto favorezca todavía más la salud y el bienestar de nuestros consumidores. Tenemos que preparar nuestro sistema productivo para los nuevos retos para absorber los crecimientos previstos. Además, debemos enfocar nuestra forma de trabajar plenamente en consonancia con los ODS para ser una empresa totalmente implicada en esta filosofía.

¿Nos podéis explicar el crecimiento de la empresa?

Durante los primeros 3 años y medio las cifras se mantuvieron exiguas, insuficientes. Gracias al reenfoque en el diseño del packaging de nuestros productos, los resultados cambiaron de forma repentina y las cifras de ventas experimentaron un alza notable.

En los últimos 5 ejercicios se ha conseguido un crecimiento superior a un factor de 12 (1.200%). El último de ellos, el 2018, se cerró con un crecimiento superior al 27%.

Nuestro canal de venta es el especializado, es decir, supermercados bio, dietéticas, ecotiendas… Comercializamos nuestros productos en toda España y en los últimos 4 años hemos empezado a desarrollar el mercado extranjero en Francia y Portugal. Actualmente, estamos a punto de enviar un primer pedido a una gran cadena de supermercados en México. A medio plazo, esperamos un crecimiento superior al 15% anual.

¿Cuál es el feedback de los consumidores?

Durante estos años son muchos los consumidores que nos han felicitado por nuestros productos, la mayoría de ellos son personas muy informadas sobre el ámbito dietético y ecológico.

Si tuviéramos que explicar una anécdota, destacaríamos la historia de una señora que compró nuestro pan en una de las primeras ferias a la que acudimos para poder abrirnos al mercado. Al año siguiente, cuando volvimos a la feria, vino al stand con el paquete de pan vacío y nos dijo que lo estuvo guardando durante 1 año y buscándolo durante todo aquel tiempo en Madrid. El motivo: para ella era el mejor pan sin gluten que jamás había probado.