Está comprobado que el nivel de compromiso de un equipo está relacionado con el responsable del que depende. Las mismas personas o el mismo equipo bajo la dirección de una u otra persona o liderazgo , pueden tener resultados completamente diferentes. La falta de sintonía con la cabeza es uno de los principales motivos de desvinculación argumentados por los candidatos que deciden hacer un cambio de proyecto profesional.

Ser líder hoy y en un futuro no es tarea fácil, pero puede ser relativamente sencillo si partimos de la premisa de que se trata de necesidades básicas de las personas en el entorno profesional

Para ser un buen líder es necesaria una actitud y voluntad, es decir, estar dispuestos a conocer, reconocer, reflexionar y sobre todo a cambiar

Ser líder hoy y en un futuro no es tarea fácil, pero puede ser relativamente sencillo si partimos de la premisa de que se trata de necesidades básicas de las personas en el entorno profesional (autoconocimiento, autorrealización, interrelación, cooperación, felicidad, …). Sin embargo es necesaria una actitud y voluntad , es decir, estar dispuestos a conocer, reconocer, reflexionar y sobre todo a cambiar.

Si bien no existe un consenso sobre qué estilo de liderazgo es el más adecuado, sí podemos hablar de la necesidad de un estilo de liderazgo más integrador, inspirador y hasta todo, ilusionante.

Las claves son conocidas por todos los que hemos cursado formación en liderazgo:

Clave para ser un buen líder

  • transparencia
  • generar confianza y oportunidades de desarrollo (retos)
  • fomentar la autonomía y la cooperación, una cultura abierta
  • creación de valores conscientes y compartidos
  • fomentar el reconocimiento y la comunicación transparente y constructiva

Pero hay un elemento que a menudo se olvida o que queda escondido en medio de tantos retos y objetivos, y os animo a marcarlo también como imprescindible :

El liderazgo desde el corazón

Al igual que desde las acciones de marketing se busca llegar al corazón del cliente, conocer qué quiere y darle el servicio o producto que cubra sus expectativas, desde la gestión de personas debemos trabajar también para que nuestros equipos se vinculen emocionalmente con el proyecto en el que participan.

Cada persona tiene unas expectativas y motivaciones diferentes, por eso tenemos la responsabilidad de estar atentos y escucharlas, y hacerlo desde el corazón, de manera abierta y honesta, sólo así llegaremos también a su corazón

Este es pues el nuevo reto en el liderazgo: Llegamos al corazón de las personas .