Finales de julio, principios de agosto. Avalancha de presentaciones de resultados de negocios. Todo el mundo quiere ir de vacaciones con su trabajo hecho y su casa de inmediato. Por lo tanto, todas las empresas -las más grandes y las más expuestas al mercado, pero también las más pequeñas- cierran el semestre en el mismo momento, situación que hace prácticamente imposible realizar un análisis cualitativo de estos resultados.

A menudo solemos mirar sólo la parte cuantitativa al final del semestre; ¿Qué ganamos y si esto es más o menos lo mismo que el año pasado?

Competencia, producto y eficiencia

Cómo realizar un análisis cualitativo

En primer lugar, tenemos que procurar analizar cómo se construyen los beneficios empresariales para conocer aquellos aspectos cíclicos o estructurales que debemos tener en cuenta en la evolución del resultado de nuestra empresa

Analiza a tu competencia

 El grado de competencia es uno de los elementos determinantes del precio que pueda fijar una empresa por sus productos (a pesar de muchos de los factores que afectan al grado de competencia varían en función del sector en el que opera, por supuesto).

Diferencia con tu producto

Las empresas también tienen a su alcance otras estrategias para mejorar su posición competitiva, como la diferenciación de producto y las mejoras de eficiencia del proceso productivo, dos líneas de acción que han recibido un fuerte impulso gracias a las nuevas tecnologías ya la globalización.

Aumenta la eficiencia

Finalmente, a estos factores de carácter más estructural se ha sumado, desde la crisis financiera, el efecto del ciclo económico, donde en esta ocasión parece haberse impuesto la tesis de que parte el aumento de los márgenes durante el período se debe a una disminución del nivel de competencia en algunos mercados.

¿Por qué las empresas ganan más?

Durante el primer semestre del año, las empresas del Ibex 35 elevaron sus beneficios un 19%, hasta los 22.800 millones de euros. Ciertamente, se trata de grandes multinacionales con una composición de los beneficios muy heterogéneos. Algunos han sido impulsados por la internacionalización; otros, por el buen trabajo de sus negocios.

Progreso tecnológico y globalización, factores positivos

En definitiva, en los últimos años, ha habido factores cíclicos y estructurales que han favorecido el aumento de los márgenes empresariales. Los factores cíclicos es previsible que vayan diluyéndose en los próximos años, pero todo apunta a que los más profundos, como el progreso tecnológico y la globalización, sigan teniendo un amplio recorrido.

La gestió orientada al marge

Tanto la globalización como el progreso tecnológico son factores indudablemente positivos, mejoran el crecimiento económico y el bienestar, pero hay que seguir de cerca hasta qué punto el aumento de los márgenes es fruto de la recompensa que obtienen las empresas para el éxito de sus productos en el nuevo entorno o, hasta qué punto, es resultado de una reducción del grado de competencia .

¡Felices vacaciones!