Rimsa es una pyme familiar situada en Sant Feliu de Llobregat que, a lo largo de sus 35 años de historia, ha conseguido convertirse en una empresa líder en la producción de aditivos para su aplicación en pastillas de freno, y en uno de los principales proveedores mundiales de fibras de acero y polimérica para el refuerzo del hormigón, que tienen aplicación en obras de construcción de puertos estatales, naves logísticas y túneles, a nivel nacional e internacional. En 2007 esta empresa tomó una decisión estratégica con la adquisición de su competencia inglesa en el sector de la fricción. Ello dio un impulso al proceso de internacionalización de Rimsa.

Manuel Carbajo, fundador de Rimsa, asegura que nunca pensó llegar tan lejos: la empresa está presente en más de 25 países en los 5 continentes y cuenta con un equipo multidisciplinar dedicado a la investigación, el desarrollo y la innovación de soluciones de confianza, adaptables y sostenibles.

“Me llena de satisfacción mirar hacia atrás y darme cuenta de lo mucho que ha merecido la pena todo el tiempo y los esfuerzos invertidos”, asegura Manuel Carbajo tras afirmar que la clave del éxito de esta pyme es “la innovación y un equipo comprometido”. En este sentido, añade que “no hay éxito sin derrota”, ya que todo requiere un tiempo en el que es preciso mucha dedicación y pasión por lo que se hace.

35º aniversario y nueva página web

Con motivo de su 35º aniversario, esta empresa ha creado una página web en la que recopila su historia y destaca sus principales logros. El fundador de Rimsa pone de manifiesto que la honestidad con todos los socios y/o colaboradores es la clave de la confianza que propicia la creación de una alianza que garantiza la continuidad y el futuro. Además, defiende la capacidad de resiliencia y la adaptabilidad de los negocios como elementos clave para la supervivencia de las empresas en momentos de crisis, como la del coronavirus o la de 2007.

El equipo de Rimsa

En relación con el capital humano, Manuel Carbajo atribuye a la plantilla el éxito de la empresa durante estos años: “Las personas son parte fundamental de todo el engranaje; son la imagen de la empresa y su motor principal”. Asimismo, considera que es fundamental que el equipo esté alineado con los valores de la compañía, y que a su vez la compañía dé ejemplo.

El futuro de la empresa

Manuel sigue activo en la empresa y se muestra orgulloso de ver que la siguiente generación está muy ilusionada con el proyecto. “Deseo que continúen durante muchos años más, siendo capaces de mantener la esencia con unos objetivos bien marcados y con humildad”, concluye.