Si nos fijamos en la definición de innovación según la Enciclopedia Catalana, obtenemos el siguiente significado:

Introducción por primera vez en el mercado de un producto, o de un proceso modificado, a partir de una idea, invención o reconocimiento de una necesidad, y que ha sido aceptada por el mercado”.

Dicho esto, podemos definir la innovación como un elemento clave para ser más competitivos a nivel empresarial y, en conjunto, como país.

Michael Porter (1990) afirmaba que “la competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar. La empresa consigue ventaja competitiva mediante innovaciones”.

Este concepto de innovación es el que muchas empresas aplican en sus productos o procesos. Esta realidad se explica porque la mayoría de las empresas que fabrican productos por defecto (o por obligación) han de mejorarlos cada año o, en su defecto, han de mejorar su proceso productivo.

En este sentido, una empresa tiene el derecho de deducir un 12% de su “proceso de innovación”, es decir, del total de horas aplicadas a la mejora (ya sean propias o externas) o de los materiales utilizados para la realización de pruebas o prototipos. El importe correspondiente a este porcentaje se recupera en forma de reducción del impuesto de sociedades o es acumulado como crédito fiscal en caso de que se trate de una empresa sin beneficios.

Es muy importante que las empresas puedan tener esta información de primera mano, ya que muchas lo están haciendo y, en consecuencia, se han beneficiado en ejercicios anteriores. Sin embargo, muchas otras lo desconocen y no están sacando provecho de este 12% que les correspondería por su actividad de innovación empresarial (ya sea en la mejora de productos, o bien en la realización de un nuevo producto o en la mejora de su proceso productivo).

Es por esto por lo que desde PIMEC gestionamos íntegramente estas desgravaciones fiscales a nuestros socios para las actividades relacionadas con la I+D+i y con la innovación tecnológica y les damos la máxima seguridad jurídica gracias a la experiencia de nuestros especialistas para evitar problemas.

¿Y vosotros? ¿Tenéis el 100% de garantía sobre los importes que os deducís? ¡Muchas empresas sí lo tienen!