Desde que el actual presidente de Estados Unidos se instaló en la Casa Blanca, las principales bolsas mundiales, economías y empresas han tenido que aprender a adaptarse al turbulento y volátil panorama que las singulares reformas norteamericanas nos dejan. Y es que, aunque parezca mentira, ya hace más de un año que Donald Trump llegó a la presidencia tras unas reñidas y polémicas elecciones. Un año lleno de sobresaltos para los empresarios no establecidos en Estados Unidos a quienes Mr. Trump ya les dejaba claro, al inicio de su candidatura, el proteccionismo feroz al que iba a someter a su país, ejemplificándolo a través de la muerte del Tratado de Asociación Transpacífico (TTP) y del coma inducido al Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP).

Aunque también, en cuanto a situación de inestabilidad, debemos romper una lanza a favor de las economías asiáticas, contra las cuales Estados Unidos ha iniciado una batalla arancelaria. Acusadas de robar secretos industriales y/o comerciales o de abusar de posiciones dominantes debido a sus controvertidas ventajas competitivas, estas economías en auge se están encontrando con múltiples barreras para prosperar en los mercados americanos. Muy especialmente China.

China, genuinamente conocida por ser más combativa que paliativa, no se iba a quedar de brazos cruzados mientras el gobierno estadounidense amenazaba con un arancel del 25% sobre las importaciones del gigante asiático, o, lo que es lo mismo, 50.000 millones de dólares en concepto de impuestos (Gillespie & Horowitz;, 2018). Mientras que las propuestas americanas no son más que amonestaciones al mercado oriental que tendrán que pasar por un tedioso proceso hasta ser vigentes e implementadas, China ya ha puesto solución a esta situación de incertidumbre mediante la implantación de sanciones a 128 productos norteamericanos (Shane, 2018).

Con los datos sobre la mesa, podríamos llegar a la conclusión de que al fin y al cabo ésta no es más que otra estratagema política de aquellas que conocemos muy bien: “mucho ruido y pocas nueces” para crear el campo de cultivo idóneo de tensión comercial que, a la postre, tanto acaba favoreciendo a los gobiernos líderes. Sin embargo, debemos pecar de precavidos ante lo que pueda ocurrir: en las batallas comerciales todo vale.

Nosotros, los europeos, estamos en vilo. Cierto es que la creciente interconexión comercial podría verse modificada o incluso destruida por la explosión de un conflicto aduanero, lo cual supondría enormes turbulencias en las diferentes economías y balanzas de pagos. Sin embargo, la mayoría de países europeos gozamos de una serie de mecanismos que nos amparan, en cierta medida, de este tipo de tensiones, como son la OTAN, el G20, la OCDE o la OMC.

Pero ¿y si las crecientes amenazas contra el sector industrial europeo fueran ciertas? Durante estos primeros días de mayo el panorama de incertidumbre se ha acentuado, siéndonos concedida una tregua hasta junio para llegar a un acuerdo comercial con Estados Unidos. Los líderes europeos dicen -y cito textualmente-: “no negociamos con una pistola en la cabeza” aunque, en realidad, no nos va a quedar otra que agacharla. La alternativa a la subordinación está en aceptar la guerra y contratacar con aranceles a productos americanos (ya se empiezan a oír restricciones a iconos yanquis como el zumo de naranja de Florida, las motos Harley-Davidson o el Bourbon de Kentucky) (Pérez, 2018). Pero ésta sería una estrategia defensiva que a la cara más liberal de la Unión Europea no le interesa.

Pase lo que pase, es ahora un buen momento para que las empresas, sobre todo las PYMES, reflexionen sobre adónde quieren ir y de qué manera se quieren expandir. Y, sobre todo, tener siempre presentes los dos pilares fundamentales a la hora de introducirse en la aventura internacional: sostenibilidad e innovación.

Bibliografía

Gillespie, & Horowitz;. (2018). CNN. Obtenido de http://cnnespanol.cnn.com/2018/04/03/impuestos-estados-unidos-productos-china-lista-completa/

Pérez. (2018). El País. Obtenido de https://elpais.com/internacional/2018/04/30/actualidad/1525113799_147318.html

Shane. (2018). CNN. Obtenido de http://cnnespanol.cnn.com/2018/04/02/china-le-responde-a-trump-e-impone-millonarios-aranceles-a-las-exportaciones-de-ee-uu/