Hace unos días hacíamos notar la importancia de tener una buena base de datos , sobre todo con datos relevantes para nuestro negocio, limpia y actualizada. Ya lo tenemos? Perfecto, pasamos ahora a estructurar (segmentación) nuestra base de datos.

Cuando decimos estructurar nuestra base de datos nos referimos a clasificar y agrupar los datos según atributos o características que nos permiten hacer segmentos; aquí es donde entra el término “segmentación” .

Negocios dirigidos al público general

Para negocios dirigidos al público general, las segmentaciones más habituales se refieren a características como el sexo, la edad o la localización geográfica. Por lo tanto, clasificar los datos de nuestros usuarios según:

  • Sexo: masculino / femenino;
  • Franjas de edad: 18 a 25; 25 a 35; 35 a 55; más de 55;
  • o ubicación y proximidad: a menos de 5km, entre 5 y 20 km, más de 20 km.

Esto, sin embargo, lo podemos enriquecer mucho más si sabemos algunos de sus hábitos:

  • Términos del consumo: diario, semanal, mensual, esporádico.
  • Importe de compra anual: cliente VIP, cliente oro, plata o plata.

O el tipo de usuario: visitante, cliente potencial, cliente no fidelizado, cliente fiel.

Negocios de profesional a profesional
Para negocios profesionales, sirven algunas de las segmentaciones mencionadas en los hábitos y otros de identidad:

  • Localización, importe anual de facturación, asiduidad de compra, preferencias de compra …
  • Tipo de negocio: autónomo, micro empresa (hasta 10 trabajadores), pequeña (10-50 trabajadores), media (50-250 trabajadores), grande (más de 250 trabajadores).
  • Constitución: autónomos, S.L., S.A., Cooperativa, Asociación, …
  • Sector de actividad
  • Facturación
  • Número de trabajadores
  • Cargo de nuestro contacto
  • Negocio local, potencial exportador, empresa exportadora

Cuanto adaptamos nuestra comunicación o estrategia de marketing a un tipo concreto de usuario, más posibilidades de éxito tenemos (de convertirlo en venta).

 segmentación No nos dirigimos de la misma manera a un familiar que a una persona que acabamos de conocer; tampoco hablamos igual a los amigos que los vecinos … Pues es el mismo concepto.

Si podemos segmentar y filtrar según contactos de empresas que aún no son clientes, pero sí potenciales compradores (porque su perfil, sector, tamaño son similares a nuestros actuales clientes), los podremos hacer llegar un mensaje más adecuado a sus necesidades, o realizar una acción que les sea más atractiva.

Si podemos segmentar y filtrar según contactos de empresas clientes fieles a quien queremos cuidar / mantener especialmente, acertaremos más y mejor en las acciones o comunicaciones con ellos para conseguirlo.

El objetivo de cualquier negocio sería:

  • Convertir los usuarios potenciales en clientes (de lead a cliente)
  • Convertir los clientes esporádicos en clientes habituales
  • Convertir los clientes habituales en clientes fieles VIP

Adaptamos pues nuestra estrategia a cada uno de los segmentos. Os animamos pues: a segmentar y a triunfar!