¿Qué consecuencias tiene la política comercial de la UE para las pymes? Actualmente la UE es la principal economía mundial y principal importadora y exportadora, generando un 25% del PIB mundial con sólo un 7% de su población y teniendo un tejido empresarial del 99% de pymes.

Su papel es clave en el comercio mundial, y por tanto, imprescindible para el crecimiento económico y para la creación de puestos de trabajo en sus países miembros

Los intercambios de la zona UE con el resto del mundo se doblaron de 1999 a 2010, y la cifra de puestos de trabajo generados directamente por las exportaciones de la zona UE, han crecido en un 67% en los últimos 20 años, llegando en la actualidad a 31 millones de puesto de trabajos, muchos de ellos en pequeñas y medianas empresas.

Este es el contexto actual en el que nos encontramos, pero las previsiones en el comercio mundial prevén que, en un medio plazo, el 90% del crecimiento tenga lugar fuera de la UE. Por lo tanto, la Política Comercial que se lleve a cabo con terceros países será clave para las pequeñas y medianas empresas. Esta es competencia exclusiva de la UE, que es quien la legislación y quien firma los acuerdos comerciales internacionales con países y regiones de fuera de la Unión siendo actualmente un tema primordial en su agenda.

Es por este motivo que la UE está en plena negociación de diferentes acuerdos comerciales. Esto permitirá a sus empresas mantener su competitividad y mejorar sus oportunidades comerciales superando las barreras de entrada de estos países.

A continuación se muestra en el mapa la compleja situación del comercio en la UE:

El comercio internacional es uno de los pilares de la estrategia Europa 2020, destinada a lograr una Unión más competitiva y ecológica con la política comercial como principal motor de crecimiento, creación de puestos de trabajo e inversión.

Sin embargo, tras el estancamiento de la OMC y de las negociaciones multilaterales del Programa de Doha para el Desarrollo, la Unión se vio obligada a buscar vías alternativas para garantizar un mejor acceso a terceros países aplicando una nueva estrategia de comercio e inversión : “Trade for All” basado en los 3 principios claves de eficacia (a la hora de crear nuevas oportunidades económicas), transparencia (en términos de apertura de las negociaciones a un mayor control público) y valores (no sólo intereses) .

Nueva estrategia de comercio e inversión: “Trade for All”

Así pues, la UE ha iniciado negociaciones con muchos países aplicando esta nueva estrategia que afectará de la siguiente manera a las PYMES :

La nueva estrategia tiene por objetivo que las pymes puedan aprovechar con más facilidades las oportunidades que ofrecen los acuerdos de comercio, proponiéndose disposiciones específicas sobre pymes en todas las negociaciones. Esto significa:

  • Pedir a los socios comerciales que creen portales web específicos donde se pueda acceder a la información sobre los requisitos legales aplicables a los productos.
  • Tener en cuenta las inquietudes de las pymes en todas las secciones de los acuerdos comerciales.

Al margen de las negociaciones de la Comisión:

  • Trabajará con los Estados miembros para que éstos coordinen mejor la manera de implementar los acuerdos de comercio con sus estrategias nacionales con el fin de ayudar a las pymes a globalizarse.
  • Realizará estudios periódicos sobre obstáculos que se encuentran las pymes en mercados concretos

De esta manera se espera obtener beneficios notables con estos acuerdos como la reducción de los aranceles medios en un 50%, así como la contribución en el crecimiento del PIB en un 2%. Sin embargo, la finalización de estos acuerdos aún puede llevar varios años …

 

Recordemos que las pymes siguen encontrándose obstáculos en la internacionalización:

  • una gran dispersión de normativas,
  • falta de coordinación entre las administraciones
  • disparidades en la normativa laboral
  • dificultades en el acceso a la información sobre nuevos mercados

Suponiendo una afectación directa a su competitividad y dificultando la adaptación de estas empresas al cambio constante que la globalización impone en el actual escenario económico.

Será pues un reto imperativo que la UE pueda agilizar al máximo estos acuerdos y su operativa práctica.