En el ejercicio de planificación de la estrategia empresarial para el próximo año, además de otros ejes como el financiero y el comercial, es imprescindible definir también qué medidas de gestión de RRHH introduciremos el fin de alinear las personas con los objetivos estratégicos, y pasar de la perspectiva del “proyecto de la empresa” a la de “nuestro proyecto”.

Ahora es un buen momento para pararnos a reflexionar y planificar la estrategia de personas que queremos para nuestra empresa. En este sentido, se recomienda tener en cuenta al menos los 4 aspectos:

      1. Gestión del talento individual : El “café para todos” no funciona, hay que adaptar y flexibilizar las medidas de gestión, según las necesidades de las personas de nuestro equipo.

      2. Coherencia: Las medidas que se planteen implantar deben estar en coherencia con el plan estratégico, los retos y objetivos que nos planteamos, y así se han de argumentar. Si nos planteamos abrir una nueva línea de negocio podemos planificar por ejemplo una acción formativa, una retribución por objetivos o una política horaria concreta.

      3. Transparencia: En el escenario económico y social actual, la transparencia ya no es una opción, y si hablamos de la relación con las personas en entornos como el empresarial tampoco. La comunicación debe estar presente desde el minuto cero en cualquier medida que se implante, y se mantendrá en todas direcciones.

      4. Los retos que como organización debemos afrontar nos obligan a estar 100% orientados al cliente ya ser lo suficientemente ágiles y flexibles para adaptarse a las sus necesidades cambiantes, lo que implica un cambio de mentalidad para que las nuevas actuaciones y resultados sean sostenibles en el tiempo. En este sentido, habrá que prever las actuaciones de trabajo pertinentes para integrar a todos los trabajadores en este compromiso para con nuestro cliente para ofrecerle el valor añadido que damos en el mercado.