Las deducciones fiscales por actividades de Investigación y Desarrollo e Innovación Tecnológica, reflejadas en el artículo 35 del TRLIS, son las ayudas más potentes en el marco fiscal de la OCDE. Por eso, lo más importante es que la empresa las conozca para así poder tomar esta decisión -que después utilice estas deducciones o no ya será cosa suya.

En la coyuntura económica actual las actividades de investigación, desarrollo e innovación son imprescindibles para seguir logrando mejoras sostenibles en productividad y competitividad empresarial. Está demostrado que un esfuerzo continuo en inversiones, junto con las actividades de I+D+I, tiene un impacto positivo en la economía y promueve un crecimiento económico sostenible y de calidad.

Así mismo, es necesario que estos esfuerzos encuentren espacios en el campo internacional. Por lo tanto, este conjunto de actuaciones en innovación, inversión e internacionalización se convierten en un objetivo capital de las actuaciones de PIMEC, con el fin de ayudar a las pymes catalanas en la mejora de su competitividad. Por ello, como patronal de la pequeña y mediana empresa le damos mucha importancia a la deducción fiscal en I+D+I, puesto que es un elemento muy importante para las empresas.

En otras publicaciones anteriores ya he hablado de lo que supone poder deducir y ahorrar cantidades importantes en el impuesto sobre sociedades. Es muy importante que las empresas puedan tener esta información de primera mano, puesto que muchas ya lo están haciendo y, en consecuencia, ya se han beneficiado de dichas deducciones en los ejercicios anteriores.

Hay que recordar qué es lo que nos permiten estas deducciones:

– Un efecto financiero inmediato sobre el resultado neto y los fondos propios.
– La posibilidad de reducir el impuesto sobre sociedades y acumular un crédito fiscal hasta 18 años.

Por último, también hay que mencionar lo que la propia Agencia Tributaria considera actividades de Investigación y Desarrollo:

• El diseño y la elaboración del muestrario para el lanzamiento de nuevos productos.

• La materialización de los nuevos productos o procesos en un plan, esquema o diseño, así como la creación de un primer prototipo no comercializable y los proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que estos no se puedan convertir o utilizar para aplicaciones industriales o para la explotación comercial.

• La creación, combinación y configuración de software avanzado, mediante nuevos teoremas y algoritmos o sistemas operativos, lenguajes, interfaces y aplicaciones destinadas a elaborar productos, procesos o servicios nuevos o sustancialmente mejorados.

Desde PIMEC gestionamos íntegramente estas desgravaciones fiscales a nuestros socios para las actividades relacionadas con la I+D, y les damos la máxima seguridad jurídica gracias a la experiencia de nuestros especialistas para que aquellos no tengan problemas con el aumento de inspecciones a las empresas en los últimos años.